Pronóstico de la temporada de huracanes de 2026: por qué los expertos esperan una menor actividad de tormentas

Las condiciones de El Niño podrían suprimir la actividad de la temporada de huracanes de 2026, pero los expertos advierten que una llegada importante a tierra aún podría resultar catastrófica para las comunidades costeras.
A medida que los meteorólogos comienzan sus evaluaciones preliminares para la próxima temporada de huracanes en el Atlántico de 2026, hay un creciente optimismo entre los pronosticadores de que las condiciones de El Niño podrían conducir a un año notablemente más tranquilo en comparación con las recientes temporadas devastadoras. El fenómeno, caracterizado por temperaturas oceánicas más cálidas que el promedio en el Pacífico ecuatorial, ha demostrado históricamente una capacidad notable para suprimir la formación de huracanes y reducir la actividad tormentosa general en toda la cuenca del Atlántico. Este patrón climático natural crea condiciones atmosféricas que generalmente son desfavorables para el desarrollo de ciclones tropicales, ofreciendo un rayo de esperanza para las regiones propensas a huracanes que aún se están recuperando de los impactos de años anteriores.
La relación entre El Niño y los huracanes del Atlántico ha sido bien documentada a través de décadas de investigación meteorológica y datos de observación. Cuando se desarrolla El Niño, normalmente produce una cizalladura del viento más fuerte a través del Atlántico, que se sabe que destroza los sistemas de tormentas en desarrollo antes de que puedan intensificarse y convertirse en huracanes importantes. Además, las temperaturas más frías de la superficie del mar que a menudo acompañan a las condiciones de El Niño en la cuenca del Atlántico hacen que sea más difícil para los sistemas tropicales encontrar el agua cálida necesaria para impulsar una rápida intensificación. Estos dos mecanismos, trabajando juntos, crean lo que los científicos llaman un entorno inhóspito para la génesis de los huracanes, lo que podría mantener la temporada de 2026 muy por debajo del promedio en términos de tormentas con nombre y huracanes importantes.
Los modelos climáticos preliminares y los datos oceanográficos de varias instituciones meteorológicas sugieren que la probabilidad de tormenta tropical podría disminuir entre un 20 y un 30 por ciento en comparación con el promedio estacional a largo plazo. El Servicio Meteorológico Nacional y los centros internacionales de predicción climática ya han comenzado a incorporar pronósticos de El Niño en sus modelos iniciales de perspectivas para 2026. Estas proyecciones indican que, en lugar de las típicas 14 tormentas con nombre, 7 huracanes y 3 huracanes importantes que caracterizan una temporada promedio en el Atlántico, los meteorólogos podrían ver cifras más cercanas a 10 a 12 tormentas con nombre, 4 a 5 huracanes y quizás sólo 1 a 2 huracanes importantes. Tal reducción representaría un cambio dramático con respecto a la actividad superior al promedio observada en varias temporadas recientes.
Fuente: Wired


