Una poderosa fuerza política en Irán: el ascenso de Mohammad Qalibaf

Explore la influyente carrera de Mohammad Qalibaf, una figura clave en la política iraní con estrechos vínculos con el ejército y una compleja historia de corrupción y represión de protestas.
Mohammad Qalibaf, ex alcalde de Teherán y actual miembro del parlamento de Irán, es uno de los políticos más destacados e influyentes del país. Su recorrido político ha estado marcado tanto por su ascenso al poder como por su asociación con controversias, incluidas acusaciones de corrupción y su papel en la represión de protestas.
Los antecedentes de Qalibaf tienen sus raíces en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), donde sirvió como oficial de alto rango. Esta conexión con el ejército ha sido un aspecto crucial de su carrera política, permitiéndole cultivar relaciones estrechas con figuras clave dentro de la estructura de poder iraní.
Como alcalde de Teherán de 2005 a 2017, Qalibaf ganó influencia y visibilidad significativas dentro del panorama político iraní. Durante su mandato, fue ampliamente criticado por su manejo de proyectos de desarrollo urbano, que a menudo estaban asociados con acusaciones de corrupción y amiguismo.
A pesar de estas controversias, Qalibaf ha logrado mantener su relevancia política. En 2017, se postuló para la presidencia iraní y finalmente perdió ante el titular, Hassan Rouhani. Sin embargo, sus ambiciones políticas no terminaron ahí, ya que fue elegido miembro del parlamento iraní en 2020 y desde entonces se ha convertido en una figura clave en el poder legislativo del país.
Uno de los aspectos más notables y controvertidos de la carrera de Qalibaf es su participación en la represión de las protestas en Irán. Durante su mandato como comandante de la base de defensa aérea Khatam al-Anbia del IRGC, desempeñó un papel destacado en la represión de las protestas del Movimiento Verde de 2009, que fueron provocadas por acusaciones de fraude en las elecciones presidenciales.
Esta reputación de mano dura ha seguido persiguiendo a Qalibaf, ya que ha sido acusado de tácticas similares durante otros períodos de disturbios civiles en Irán, incluidas las protestas generalizadas que estallaron en 2017-2018 y las manifestaciones más recientes provocadas por la muerte de Mahsa Amini en 2022.
A pesar de estas controversias, Qalibaf sigue siendo una figura poderosa en la política iraní, con una importante base de apoyo entre los conservadores y aquellos alineados con el establishment de seguridad del país. Su capacidad para navegar por la compleja dinámica de poder del régimen iraní y mantener su influencia lo ha convertido en una fuerza política formidable a tener en cuenta.
Fuente: Deutsche Welle


