Las autoridades desmantelan botnets masivas de delitos cibernéticos a nivel mundial

La policía alemana, en una operación multinacional, ha desmantelado dos de las botnets más grandes del mundo: redes de dispositivos secuestrados utilizados para llevar a cabo ciberataques a gran escala.
En un duro golpe al cibercrimen global, las autoridades alemanas han desmantelado dos de las botnets más grandes del mundo: redes de dispositivos comprometidos utilizados para lanzar ciberataques devastadores. La operación, realizada en colaboración con socios internacionales encargados de hacer cumplir la ley, ha interrumpido significativamente las actividades de estas enormes redes criminales.
Las botnets se crean cuando los ciberdelincuentes infectan con malware una gran cantidad de dispositivos cotidianos conectados a Internet, como enrutadores domésticos, cámaras de seguridad y electrodomésticos inteligentes. Luego utilizan esta red de dispositivos secuestrados, conocida como botnet, para llevar a cabo una variedad de actividades maliciosas, incluidos ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS), robo de datos y minería de criptomonedas.
Las dos botnets desmanteladas en esta última operación se encontraban entre las más grandes y poderosas del mundo. Uno de ellos, conocido como Fortinet, había infectado más de 1 millón de dispositivos en todo el mundo, mientras que el otro, denominado Emotet, había comprometido aproximadamente 1,6 millones de sistemas en todo el mundo.
Estas botnets fueron responsables de una amplia gama de actividades de ciberdelincuencia, causando importantes pérdidas financieras y trastornos a empresas e individuos de todo el mundo. La botnet Emotet, en particular, se utilizó para distribuir otro malware y facilitar campañas de phishing y spam, lo que la convierte en una importante amenaza en el panorama de la ciberseguridad.
El exitoso desmantelamiento de estas botnets fue el resultado de un esfuerzo coordinado entre las agencias policiales de Alemania, los Países Bajos y los Estados Unidos. La operación, cuyo nombre en código "Ladybird", implicó la incautación de servidores y otra infraestructura utilizada para controlar los dispositivos infectados, interrumpiendo efectivamente la capacidad de las redes criminales para llevar a cabo sus actividades.
"Esta es una gran victoria en la lucha contra el cibercrimen global", afirmó un portavoz de la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania. "Al acabar con estas potentes botnets, hemos reducido significativamente la capacidad de los ciberdelincuentes de amenazar nuestra seguridad y economía digitales".
El desmantelamiento de estas botnets es un importante paso adelante en la batalla en curso contra el cibercrimen. Sin embargo, los expertos advierten que la amenaza de botnets y otros ciberataques sofisticados sigue siendo alta, y que la vigilancia y la colaboración continuas entre las fuerzas del orden, los profesionales de la ciberseguridad y el público son esenciales para protegerse contra estas amenazas en evolución.
Fuente: Deutsche Welle


