Los vehículos autónomos Avride se enfrentan a una investigación de la NHTSA

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras inicia una investigación sobre Avride, socio de Uber, luego de múltiples accidentes y lesiones. Detalles sobre preocupaciones de seguridad de vehículos autónomos.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) ha iniciado oficialmente una investigación formal sobre Avride, una empresa de tecnología de conducción autónoma y socio operativo del gigante de viajes compartidos Uber, tras una serie de incidentes preocupantes en la vía pública. La decisión de la agencia reguladora de abrir la investigación se produce después de que se documentara más de una docena de accidentes que involucraron a vehículos autónomos de Avride, junto con informes de al menos una lesión menor sufrida durante estos accidentes.
Esta investigación representa un avance significativo en el escrutinio actual de los estándares de seguridad de los vehículos autónomos y plantea preguntas importantes sobre la preparación de la tecnología de conducción autónoma para un despliegue comercial generalizado. La participación de la NHTSA indica que los reguladores federales se están tomando en serio estos incidentes y están comprometidos a garantizar que los operadores de vehículos autónomos cumplan con rigurosos estándares de seguridad antes de continuar sus operaciones en las vías públicas. La investigación probablemente examinará los protocolos de seguridad, el diseño del vehículo, los procedimientos de prueba y las directrices operativas de Avride.
Avride, que opera en asociación con la división de vehículos autónomos de Uber, ha estado ampliando su presencia en varias áreas metropolitanas importantes como parte del esfuerzo más amplio para llevar la tecnología de conducción autónoma a los principales servicios de transporte. La empresa se ha posicionado como líder en el espacio de los vehículos autónomos, trabajando para desarrollar y perfeccionar la tecnología que podría transformar fundamentalmente la movilidad urbana en los próximos años. Sin embargo, esta investigación amenaza con complicar esos planes de expansión y genera preocupación entre los observadores de la industria sobre el ritmo del despliegue de vehículos autónomos.
La naturaleza específica de los accidentes bajo investigación sigue parcialmente confusa, pero el patrón de múltiples incidentes en un período de tiempo relativamente corto ha llevado a la agencia reguladora a tomar medidas. Los defensores de la seguridad argumentan que esta investigación es necesaria para garantizar que los vehículos autónomos funcionen con el mismo nivel de supervisión de seguridad que los vehículos tradicionales conducidos por operadores humanos. La investigación de la NHTSA probablemente se centrará en si los sistemas autónomos de Avride pueden detectar y responder de manera confiable a obstáculos inesperados, peatones y otros vehículos en condiciones de conducción del mundo real.
Los expertos de la industria han señalado que el surgimiento de este tipo de investigaciones era algo inevitable a medida que las empresas de vehículos autónomos ampliaban sus operaciones y colocaban más vehículos en las vías públicas. La transición de entornos de prueba controlados a la implementación en el mundo real inevitablemente aumenta la probabilidad de accidentes e incidentes, lo que a su vez genera atención regulatoria. Sin embargo, los defensores de los vehículos autónomos argumentan que su tecnología, en última instancia, tiene el potencial de reducir las tasas generales de accidentes y muertes en comparación con los vehículos conducidos por humanos, que están involucrados en millones de accidentes al año.
La investigación también destaca el complejo panorama regulatorio que rodea la tecnología de vehículos autónomos en los Estados Unidos. Si bien existe un entusiasmo significativo por los vehículos autónomos tanto por parte de las empresas de tecnología como de los consumidores, los reguladores federales y estatales continúan debatiendo cómo supervisar de manera efectiva esta industria en rápida evolución. La investigación formal de la NHTSA sobre Avride sugiere que la agencia está dispuesta a tomar medidas coercitivas cuando surjan problemas de seguridad, incluso cuando intenta equilibrar la innovación con la seguridad pública.
Las lesiones menores reportadas en los incidentes de Avride añaden una importante dimensión humana a la investigación. Si bien la lesión se caracterizó como menor, cualquier daño a los pasajeros o transeúntes plantea importantes cuestiones de responsabilidad y demuestra las consecuencias en el mundo real del mal funcionamiento de los vehículos autónomos. Este incidente subraya por qué las pruebas y validaciones integrales de seguridad son cruciales antes de que los vehículos autónomos se conviertan en algo común en las carreteras estadounidenses.
La asociación de Uber con Avride representa una apuesta importante en el futuro de los servicios autónomos de viajes compartidos. La compañía ha invertido miles de millones de dólares en tecnología de vehículos autónomos a lo largo de los años, considerándola esencial para la viabilidad y rentabilidad a largo plazo de su plataforma de viajes compartidos. Por lo tanto, la investigación de la NHTSA sobre Avride tiene implicaciones no sólo para el propio Avride, sino también para la estrategia más amplia de vehículos autónomos de Uber y el cronograma para el despliegue comercial de vehículos totalmente autónomos.
La investigación probablemente tardará varios meses en completarse, tiempo durante el cual la NHTSA examinará los datos de los accidentes, revisará los sistemas de seguridad de los vehículos de Avride y potencialmente realizará entrevistas con funcionarios de la empresa e ingenieros responsables del software de conducción autónoma. La agencia también puede examinar si Avride siguió todas las regulaciones aplicables y las mejores prácticas de la industria al desplegar sus vehículos en las vías públicas. El resultado de esta investigación podría afectar significativamente la agresividad con la que Avride y empresas similares persiguen su expansión en los próximos años.
Otras empresas de tecnología de conducción autónoma están siguiendo de cerca esta investigación, reconociendo que los resultados y cualquier acción regulatoria resultante podrían sentar un precedente sobre cómo las agencias gubernamentales supervisan la seguridad de los vehículos autónomos. Empresas como Waymo, Cruise y otras que operan vehículos autónomos en varios mercados entienden que mantener registros de seguridad perfectos o, como mínimo, demostrar protocolos de seguridad sólidos es esencial para mantener la confianza del público y la aprobación regulatoria. La investigación de Avride sirve como recordatorio de que la seguridad sigue siendo la principal preocupación para los reguladores que evalúan el despliegue de vehículos autónomos.
La confianza del consumidor en la tecnología de los vehículos autónomos también puede verse afectada por las noticias sobre la investigación de Avride y los accidentes posteriores. La percepción pública de los vehículos autónomos sigue siendo mixta: las encuestas muestran que muchos estadounidenses expresan escepticismo o preocupación sobre la seguridad de los vehículos autónomos en las vías públicas. Los incidentes de alto perfil y las investigaciones formales pueden amplificar estas preocupaciones y potencialmente ralentizar el ritmo de adopción una vez que los vehículos autónomos estén más disponibles para los consumidores. El desafío para la industria será demostrar que los vehículos autónomos pueden operar de manera segura y confiable a pesar de incidentes ocasionales.
De cara al futuro, la investigación de la NHTSA sobre Avride puede conducir a estándares y requisitos de seguridad nuevos o actualizados para los operadores de vehículos autónomos. Los organismos reguladores a nivel federal y estatal todavía están en el proceso de desarrollar marcos integrales para la supervisión de vehículos autónomos, e incidentes como los que involucran a Avride proporcionan datos valiosos que informan esta evolución regulatoria. La investigación representa una oportunidad importante para que la NHTSA garantice que las empresas de vehículos autónomos mantengan los más altos estándares de seguridad.
En última instancia, la investigación de la NHTSA sobre Avride subraya los importantes desafíos y riesgos asociados con el despliegue de tecnología de vehículos autónomos a escala. Si bien la tecnología es muy prometedora para mejorar la seguridad y la eficiencia del transporte, los sistemas actuales no son infalibles y requieren un perfeccionamiento continuo y una supervisión rigurosa. Esta investigación probablemente contribuirá con importantes conocimientos al diálogo en curso sobre cómo integrar de forma segura y responsable los vehículos autónomos en la infraestructura de transporte de Estados Unidos.
Fuente: TechCrunch


