La administración Biden insta a la Corte Suprema a permitir la deportación de refugiados sirios

El gobierno de Estados Unidos ha apelado ante la Corte Suprema para que permita la deportación de inmigrantes sirios a quienes se les había concedido el Estatus de Protección Temporal bajo la administración anterior.
La administración Biden ha pedido a la Corte Suprema que revoque un fallo de un tribunal inferior que bloqueó la deportación de miles de inmigrantes sirios a quienes se les concedió el Estatus de Protección Temporal (TPS) bajo la anterior administración Trump. La medida marca un cambio con respecto a las promesas anteriores de la campaña de Biden de proteger a los beneficiarios del TPS y señala el deseo de la administración actual de endurecer las políticas de inmigración.
El programa TPS se estableció en 1990 para proporcionar estatus legal temporal y autorización de trabajo a ciudadanos extranjeros cuyos países han sido afectados por conflictos armados, desastres ambientales u otras condiciones extraordinarias. Siria fue designada para el TPS en 2012 debido a la guerra civil en curso, y la designación se ha renovado repetidamente desde entonces.
Sin embargo, la administración Trump intentó retirar las protecciones del TPS a varios países, incluida Siria, argumentando que las condiciones originales que justificaban las designaciones habían mejorado y que a los migrantes ya no se les debería otorgar refugio temporal. Esto dio lugar a una serie de impugnaciones legales, y los tribunales federales fallaron en contra de los esfuerzos de la administración para poner fin al TPS para estos países.
En su apelación ante la Corte Suprema, la administración Biden ha argumentado que la administración anterior tenía la autoridad para rescindir las designaciones de TPS para Siria y otros países, y que los tribunales inferiores se equivocaron al bloquear estas terminaciones. La administración sostiene que los inmigrantes ahora deberían estar sujetos a deportación, a pesar de la continua inestabilidad y violencia en sus países de origen.
Los defensores de los beneficiarios del TPS han condenado la medida de la administración Biden, argumentando que traiciona las promesas de campaña del presidente de proteger a las comunidades de inmigrantes vulnerables. Afirman que deportar a estas personas a una Siria devastada por la guerra pondría sus vidas en riesgo y violaría las normas internacionales de derechos humanos.
La decisión de la Corte Suprema en este caso podría tener implicaciones significativas para el futuro del programa TPS y el destino de miles de migrantes de países afectados por crisis. Se espera que el caso sea visto en los próximos meses, y el fallo del tribunal podría dar forma al enfoque de la administración Biden hacia la política de inmigración en los próximos años.
Fuente: Al Jazeera


