El intento de las grandes petroleras de detener la demanda climática se enfrenta al escrutinio de la Corte Suprema

La Corte Suprema de Estados Unidos escuchará los argumentos de una demanda histórica sobre cambio climático contra importantes compañías petroleras. La industria está luchando para evitar la responsabilidad por su papel en el calentamiento global.
La Corte Suprema de Estados Unidos escuchará los argumentos de una demanda histórica sobre cambio climático contra algunas de las compañías petroleras más grandes del mundo. El caso, que tiene implicaciones importantes para responsabilizar a la industria de los combustibles fósiles por su papel en el calentamiento global, enfrenta a un grupo de ciudades y condados de California con importantes gigantes petroleros como Exxon Mobil, Chevron y BP.
Los gobiernos locales están tratando de recuperar miles de millones de dólares en daños causados por la industria petrolera, argumentando que las empresas engañaron deliberadamente al público sobre los riesgos del cambio climático durante décadas. La industria, a su vez, está luchando para evitar responsabilidad y mantener el caso fuera de los tribunales estatales, donde temen enfrentarse a jurados más comprensivos.
La decisión de la Corte Suprema sobre si permitir que el caso avance en un tribunal estatal podría tener consecuencias de gran alcance para futuras demandas por responsabilidad climática. Los expertos dicen que el caso representa una prueba crítica de la capacidad del sistema legal para responsabilizar a los principales contaminadores por sus contribuciones al calentamiento global.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}En el centro del caso está la cuestión de si los tribunales federales tienen jurisdicción exclusiva sobre cuestiones de cambio climático, como argumentan las compañías petroleras, o si los tribunales estatales también pueden escuchar esos casos. Los gobiernos locales sostienen que sus reclamos se basan en el marketing engañoso de las compañías petroleras y la falta de advertencia al público, que son asuntos tradicionalmente manejados por los tribunales estatales.
El caso ya se abrió camino a través del sistema de tribunales federales, y las compañías petroleras argumentaron con éxito para que se trasladara a un tribunal federal. Pero los gobiernos locales han apelado y la Corte Suprema ahora intervendrá sobre la cuestión jurisdiccional.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Si el tribunal falla a favor de las compañías petroleras, podría efectivamente proteger a la industria de la responsabilidad en los tribunales estatales, donde los demandantes pueden tener más posibilidades de obtener grandes indemnizaciones por daños y perjuicios. Una victoria de los gobiernos locales, por otro lado, podría abrir la puerta a que se escuchen más demandas relacionadas con el cambio climático en los tribunales estatales.
El caso ha atraído una atención significativa tanto de los grupos ambientalistas como de la industria petrolera, con docenas de informes amicus curiae presentados por ambas partes. La decisión de la Corte Suprema, prevista para 2023, podría tener importantes implicaciones para el futuro de los litigios sobre el cambio climático y la responsabilidad de las empresas de combustibles fósiles.
Fuente: The New York Times


