Gran Bretaña enfrenta una grave escasez de gas mientras la guerra de Irán interrumpe el suministro

Gran Bretaña tiene almacenado gas natural para sólo dos días debido a las interrupciones provocadas por la guerra de Irán, lo que genera preocupaciones sobre una posible escasez este invierno.
Gran Bretaña se enfrenta a una grave crisis energética, ya que las reservas de gas natural del país se han reducido a sólo dos días de suministro, un marcado descenso con respecto al año anterior. Esta alarmante caída se atribuye en gran medida al conflicto en curso en Irán, que ha interrumpido el flujo de buques cisterna de gas natural licuado (GNL) con destino a Europa.
La guerra de Irán desvía buques cisterna de GNL a Asia
Según cifras de National Gas, que opera el sistema de transmisión de gas del Reino Unido, Gran Bretaña tenía 6.999 gigavatios hora (GWh) de gas natural almacenados el sábado. Esto representa una disminución significativa con respecto a los 9.105 GWh registrados un año antes, una clara señal del empeoramiento de la seguridad energética del país.
La causa fundamental de esta crisis radica en el conflicto en curso en Irán, que ha llevado a que más buques cisterna de GNL sean desviados de sus rutas europeas y redirigidos a Asia. Esta interrupción en la cadena global de suministro de energía ha tenido un impacto directo en las reservas de gas natural de Gran Bretaña, dejando al país con niveles peligrosamente bajos de cara a los meses de invierno.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Potencial de escasez generalizada y apagones
La disminución de las reservas de gas ha generado preocupación entre los expertos de la industria y los funcionarios gubernamentales sobre la posibilidad de una escasez generalizada e incluso apagones en los próximos meses. La dependencia del Reino Unido del gas natural para calefacción, generación de electricidad y uso industrial significa que cualquier interrupción prolongada del suministro podría tener graves consecuencias tanto para los hogares como para las empresas.


