La cadena de suministro de oro de Canadá: rastreando los orígenes de las minas ilegales

La investigación revela que oro ilegal de minas colombianas ingresa a la cadena de suministro de la Royal Canadian Mint de Canadá, lo que genera dudas sobre el origen de metales preciosos.
Canadá se ha promocionado durante mucho tiempo como una fuente de oro de origen responsable y con trazabilidad ética, posicionando su industria de metales preciosos como un modelo de responsabilidad ambiental y social. Sin embargo, una investigación exhaustiva sobre la cadena de suministro de oro del país ha descubierto pruebas preocupantes que socavan estas afirmaciones. El descubrimiento de operaciones mineras ilegales en Colombia que venden oro directamente a la cadena de suministro de la Royal Canadian Mint desafía la narrativa de metales preciosos limpios y rastreables que las autoridades canadienses han mantenido constantemente tanto ante los consumidores nacionales como ante los socios internacionales.
La investigación se centró en una mina de oro ilegal ubicada cerca de Caucasia, un municipio de Antioquia, Colombia, una de las regiones productoras de oro más importantes del mundo. Esta operación clandestina, que opera sin los permisos adecuados ni la supervisión regulatoria, ha sido identificada como una fuente directa de oro que ingresa a la cadena de suministro oficial de la casa de moneda de Canadá. El descubrimiento plantea preguntas críticas sobre la efectividad de los estándares de abastecimiento de oro de Canadá y los mecanismos de transparencia destinados a garantizar que todo el oro que cumpla con los estándares canadienses provenga de fuentes legítimas y respetuosas con el medio ambiente. A pesar de los marcos regulatorios diseñados para prevenir tales sucesos, la cadena de suministro parece tener brechas significativas que permiten que el oro extraído ilegalmente escape a través de los procesos de verificación.
Caucasia, aunque relativamente pequeña, se encuentra dentro de la región de Antioquia, que se ha convertido en un foco de actividades de extracción de oro artesanal e ilegal. Esta zona experimenta un conflicto persistente entre varios grupos armados que compiten por el control de las operaciones mineras y los importantes ingresos que generan. La mina ilegal bajo investigación ejemplifica el problema más amplio de la extracción no regulada en Colombia, donde los mineros operan sin evaluaciones ambientales, protecciones laborales o medidas de seguridad. Estas operaciones mineras clandestinas suelen utilizar técnicas primitivas y peligrosas que devastan los ecosistemas locales, contaminan los suministros de agua y explotan a los trabajadores vulnerables.
Fuente: The New York Times


