Los bancos centrales se apresuran a controlar los crecientes costos de la energía y la inflación

Los bancos centrales de todo el mundo están lidiando con los crecientes precios de la energía y la alta inflación, lo que los obliga a abandonar los planes de recorte de tasas y considerar en su lugar medidas agresivas de ajuste monetario.
La economía mundial se ha visto sacudida por un cambio sísmico en los mercados energéticos tras la invasión rusa de Ucrania. Antes de la guerra, los operadores se preparaban para que el Banco de Inglaterra hiciera dos recortes de tipos de interés este año a medida que la economía del Reino Unido se enfriaba. Ahora, en su lugar, están apostando por dos aumentos de tasas mientras los responsables políticos se esfuerzan por combatir el aumento de la inflación impulsado por los crecientes costos de la energía.
Este dramático cambio refleja la inmensa presión que enfrentan los bancos centrales de todo el mundo mientras luchan contra las consecuencias de la crisis de Ucrania. Con los precios de la energía alcanzando niveles récord, la tarea de controlar la inflación galopante se ha vuelto significativamente más difícil, lo que ha obligado a las autoridades monetarias a adoptar una postura más dura.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Fuente: The New York Times


