El nuevo presidente de extrema derecha de Chile: el ascenso al poder de un admirador de Pinochet

José Antonio Kast, partidario de Pinochet, ganó la presidencia de Chile prometiendo combatir el crimen. Sus políticas y antecedentes de línea dura han alarmado a muchos.
En el pequeño pueblo rural de Paine, justo al sur de Santiago, las fachadas encaladas y las tiendas cerradas desmienten un malestar más profundo. Fue aquí donde nació y creció José Antonio Kast, el recién elegido presidente de Chile. La resonante victoria de Kast en las elecciones de diciembre fue impulsada por un temor generalizado al crimen que se ha apoderado de la nación, pero su experiencia como admirador de la dictadura de Pinochet ha causado alarma entre muchos chilenos.
Kast, un político de extrema derecha, hizo campaña con una plataforma para combatir el crimen y restaurar el orden. Su retórica dura contra el crimen y sus promesas de desplegar militares para combatir la violencia resonaron entre los votantes, particularmente en áreas más conservadoras y rurales como Paine. Sin embargo, la abierta admiración de Kast por el régimen represivo de Pinochet ha generado preocupaciones sobre la dirección que podría dirigir el país.


