China impulsa las inversiones en tecnología para resistir las presiones de Estados Unidos

Ante las crecientes tensiones globales, China está aumentando las inversiones en tecnologías clave para reforzar sus defensas y reducir la dependencia de proveedores extranjeros. Este informe integral explora el cambio estratégico de China.
Frente a las crecientes incertidumbres globales y tensiones geopolíticas, China está haciendo un esfuerzo concertado para fortalecer sus capacidades tecnológicas como medio para salvaguardar su economía y reducir la dependencia de proveedores extranjeros. El presidente Xi Jinping y los dirigentes del país han dado prioridad a impulsar las inversiones en tecnologías críticas, desde semiconductores e inteligencia artificial hasta energías renovables y biotecnología.
El cambio estratégico marca un alejamiento del enfoque anterior de China, que se había basado en gran medida en la adquisición de tecnologías extranjeras a través de empresas conjuntas, fusiones y adquisiciones, e incluso presuntos robos de propiedad intelectual. Ahora, China está redoblando esfuerzos en el desarrollo de su propia destreza tecnológica para protegerse mejor de posibles interrupciones en la cadena de suministro y de la coerción económica por parte de Estados Unidos y otras naciones occidentales.
En el centro de esta transición está el reconocimiento de que en una era de intensas tensiones geopolíticas y competencia tecnológica, los continuos intereses económicos y de seguridad de China dependen de su capacidad para innovar y producir tecnologías críticas a nivel nacional. Los líderes del país han identificado varias áreas clave en las que buscan desarrollar la autosuficiencia, incluidos los semiconductores, la inteligencia artificial, la computación cuántica y las tecnologías de energía renovable.
El impulso hacia la autosuficiencia tecnológica está impulsado en parte por una serie de reveses que China ha enfrentado en los últimos años, incluida la guerra comercial de la administración Trump y las sanciones que han restringido el acceso de China a la tecnología y los componentes estadounidenses. La pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve aún más las vulnerabilidades inherentes a la dependencia de China de las cadenas de suministro globales, lo que ha impulsado al gobierno a redoblar sus esfuerzos para reforzar las capacidades tecnológicas nacionales.
Para lograr este objetivo, China está implementando un enfoque múltiple que combina una mayor inversión pública, apoyo político y esfuerzos para desarrollar capacidades autóctonas de investigación y desarrollo. El gobierno ha destinado miles de millones de dólares en financiación para iniciativas tecnológicas clave, al mismo tiempo que implementa una serie de incentivos fiscales, políticas de adquisiciones y otras medidas para estimular la inversión y la innovación del sector privado.
Al mismo tiempo, China está trabajando para fortalecer su cartera de talentos, con especial atención en cultivar experiencia en campos como los semiconductores, la inteligencia artificial y la computación cuántica. El país ha estado reclutando activamente los mejores talentos globales, al mismo tiempo que ha invertido fuertemente en educación e investigación STEM en sus universidades e institutos de investigación.
Hay mucho en juego para China mientras navega por esta nueva era de competencia tecnológica e incertidumbre geopolítica. No lograr la autosuficiencia tecnológica podría dejar al país vulnerable a la presión externa y socavar sus intereses económicos y de seguridad a largo plazo. Sin embargo, si tiene éxito, el impulso de China por el dominio tecnológico podría remodelar significativamente el equilibrio de poder global y el futuro del orden internacional.
Fuente: The New York Times

