China avanza en energía renovable mientras Estados Unidos se aferra al carbón

Mientras la administración Trump hace retroceder las salvaguardias ambientales y obstruye el crecimiento de la energía verde, China está expandiendo rápidamente su rentable sector renovable.
China, el consumidor de energía más grande del mundo, está invirtiendo agresivamente y priorizando fuentes de energía renovables como la solar y la eólica, incluso cuando la administración Trump en los Estados Unidos continúa rechazando las protecciones ambientales y bloqueando el desarrollo de la energía verde.
Desde que asumió el cargo en 2017, la administración Trump ha tomado medidas para desmantelar políticas clave sobre el cambio climático, incluido el Plan de Energía Limpia y el acuerdo climático de París. Por el contrario, China ha doblado su apuesta por la energía renovable, impulsada por imperativos tanto económicos como medioambientales.
Según un informe reciente de la Agencia Internacional de Energía (AIE), China instaló más capacidad de energía renovable en 2020 que cualquier otro país, lo que representa casi la mitad del total mundial. La capacidad de energía renovable de China creció en unos impresionantes 78 gigavatios (GW) el año pasado, en comparación con solo 15 GW en Estados Unidos.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}La rápida expansión de la energía renovable en China está impulsada por una combinación de apoyo político, avances tecnológicos y factores económicos. El gobierno chino ha fijado objetivos ambiciosos para el despliegue de energías renovables y ha implementado una serie de incentivos y regulaciones para fomentar la inversión en este sector.
Por ejemplo, China ha introducido tarifas de alimentación, que garantizan un precio fijo para los productores de energía renovable, y también ha simplificado el proceso de aprobación para proyectos de energía renovable. Estas políticas han ayudado a reducir los costes y aumentar la rentabilidad de las inversiones en energía renovable en China.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Por el contrario, la administración Trump ha adoptado un enfoque diferente, centrándose en reactivar la industria del carbón y hacer retroceder las regulaciones medioambientales. La administración ha derogado el Plan de Energía Limpia, cuyo objetivo era reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector energético, y también ha impuesto aranceles a los paneles solares importados, lo que dificulta que los proyectos de energía renovable sean económicamente viables.
Los enfoques divergentes de China y Estados Unidos hacia la energía renovable tienen implicaciones significativas para el paisaje energético global. A medida que China siga invirtiendo fuertemente en energía renovable, es probable que emerja como líder mundial en este sector, mientras que Estados Unidos corre el riesgo de quedarse atrás.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}El cambio hacia la energía renovable no sólo es importante para el medio ambiente, sino también económicamente significativo. Los proyectos de energía renovable son cada vez más competitivos en costos con respecto a la generación de energía tradicional basada en combustibles fósiles, y la industria de la energía renovable se ha convertido en una fuente importante de crecimiento económico y creación de empleo en muchos países.
A medida que el paisaje energético global continúa evolucionando, es probable que los enfoques divergentes de China y los Estados Unidos hacia la energía renovable tengan implicaciones geopolíticas y económicas de gran alcance. El éxito o fracaso de estas dos superpotencias en la carrera de las energías renovables podría moldear el futuro del sistema energético global.
Fuente: Deutsche Welle

