Crucero afectado por brote de hantavirus permanece en el mar

Un crucero que transportaba pasajeros se vio afectado por un brote de hantavirus y permaneció en el mar frente a Cabo Verde. Conozca la situación y respuesta sanitaria.
Un crucero operado por la compañía de viajes de expedición Lindblad Expeditions-National Geographic se convirtió esta semana en el centro de una grave emergencia sanitaria cuando varios pasajeros a bordo dieron positivo por hantavirus, un patógeno potencialmente mortal que se propaga principalmente a través del contacto con roedores infectados. El MV Hondius, un barco de expedición especializado diseñado para la exploración en entornos marinos remotos y desafiantes, se encontró en una situación sin precedentes mientras permanecía anclado frente a la costa de Cabo Verde el lunes, esperando más orientación de las autoridades marítimas y sanitarias con respecto al brote.
El descubrimiento de casos de hantavirus en el MV Hondius representa un hecho poco común en la industria de cruceros, ya que el virus no suele asociarse con embarcaciones marítimas ni con entornos de barcos abarrotados. Las infecciones por hantavirus suelen contraerse en entornos terrestres donde los individuos entran en contacto con excrementos, orina o saliva de roedores infectados, en particular el ratón venado y otras especies de roedores salvajes. La presencia del virus a bordo de un barco en el mar plantea preguntas críticas sobre cómo ocurrió la infección inicial y si los suministros de alimentos contaminados, las provisiones almacenadas o una infestación de roedores en el barco pueden haber sido factores que contribuyeron al brote.
Los funcionarios de las autoridades de salud marítima y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades comenzaron a coordinar los esfuerzos de respuesta inmediatamente después de la notificación de los casos sospechosos. El protocolo para el manejo de enfermedades transmisibles en el mar implica aislar a las personas afectadas, realizar evaluaciones médicas exhaustivas e implementar procedimientos sanitarios mejorados en todas las áreas afectadas del barco. Dados los espacios confinados y los sistemas de recirculación de aire típicos de los buques de navegación oceánica, prevenir una mayor transmisión de cualquier agente patógeno requiere una acción rápida y decisiva para proteger la salud y la seguridad de todos los pasajeros y miembros de la tripulación a bordo.
Fuente: The New York Times


