Cuba afirma derecho a la autodefensa en medio de crecientes tensiones en Estados Unidos

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reitera el compromiso de la nación de defenderse contra una posible agresión mientras niega el estatus de amenaza a Estados Unidos.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha hecho una declaración contundente sobre el derecho de autodefensa de su nación, afirmando que Cuba mantiene una estrategia de defensa legítima en respuesta a lo que él caracteriza como crecientes presiones y amenazas de Estados Unidos. Durante un importante discurso político, Díaz-Canel enfatizó que si bien Cuba no representa una amenaza para ninguna nación, la isla caribeña no dudará en movilizar sus capacidades defensivas en caso de que se materialice una agresión de fuerzas externas. Esta declaración se produce mientras las relaciones entre La Habana y Washington siguen siendo tensas, con disputas en curso sobre sanciones económicas, reconocimiento diplomático y preocupaciones de seguridad regional.
Los comentarios del líder cubano subrayan una tensión persistente que ha definido las relaciones entre Estados Unidos y Cuba durante más de seis décadas. El gobierno de Díaz-Canel continúa argumentando que Cuba opera como una nación soberana con derecho a tomar decisiones independientes sobre su infraestructura de seguridad y sus asociaciones internacionales. La afirmación del presidente sobre el derecho de Cuba a defenderse refleja preocupaciones profundamente arraigadas dentro de la nación insular sobre una posible intervención militar o una mayor presión económica por parte de Estados Unidos, que mantiene una presencia militar sustancial en la región del Caribe a través de varias bases y operaciones navales.
En su discurso, Díaz-Canel rechazó sistemáticamente las caracterizaciones de Cuba como una amenaza a la estabilidad regional o a los intereses de seguridad estadounidenses. En cambio, posicionó a su nación como víctima de una agresión histórica y una guerra económica en curso a través del embargo económico impuesto por Washington durante décadas. El gobierno cubano señala varios casos documentados a lo largo de la Guerra Fría y más allá como evidencia de operaciones militares y encubiertas estadounidenses dirigidas contra la isla, desde la fallida invasión de Bahía de Cochinos hasta presuntos intentos de asesinato y campañas de desestabilización. Estos agravios históricos siguen siendo fundamentales para la postura de defensa y la narrativa de política exterior contemporáneas de Cuba.
Fuente: Al Jazeera


