El ciclón Narelle deja a Exmouth devastada: techos destrozados, cortes de energía y casas inundadas

Exmouth, una popular ciudad turística en Australia Occidental, permanece aislada e inundada después de que el ciclón Narelle azotara la región con vientos de 250 km/h y lluvias equivalentes a un año.
A raíz del poderoso ciclón Narelle, la comunidad costera de Exmouth en Australia Occidental quedó devastada, y las autoridades aún trabajan para restablecer el suministro eléctrico y el acceso a la aislada ciudad. El ciclón, que ahora ha sido degradado a nivel subtropical, azotó la región con vientos que alcanzaron velocidades de hasta 250 km/h y arrojó en un solo día la lluvia equivalente a un año.
Se han arrancado tejados de edificios, se ha cortado el suministro eléctrico y las casas se han inundado, dejando a Exmouth efectivamente aislada del resto del país. Las autoridades ahora se centran en restablecer el suministro eléctrico y el acceso a las comunidades afectadas, mientras que la popular ciudad turística permanece aislada tras la tormenta.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}El ciclón también ha afectado las operaciones del gigante energético Chevron, que está trabajando para reiniciar sus plantas de gas paradas que se vieron afectadas por las condiciones climáticas extremas. Las instalaciones de la empresa, ubicadas en la región, se vieron obligadas a cerrar debido al paso del ciclón por la zona.
Aunque el ciclón ya se ha desplazado mar adentro, los residentes de Exmouth y sus alrededores siguen sintiendo el impacto de su devastación. Las autoridades instan a tener precaución y paciencia mientras trabajan para restaurar la energía y el acceso a las comunidades afectadas, garantizando la seguridad y el bienestar de aquellos afectados por la furia del ciclón.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}La situación en Exmouth sirve como un crudo recordatorio del poder y la destrucción que puede desencadenar un poderoso ciclón tropical. Mientras la región trabaja para recuperarse y reconstruir, la atención se centrará en garantizar que se proporcionen los recursos y el apoyo necesarios a quienes los necesitan, y que la comunidad pueda eventualmente volver a la normalidad.
Fuente: The Guardian


