La evidencia de ADN arroja dudas sobre la condena por violación en Manchester en 2003

Un sospechoso en un caso de violación ocurrido en Manchester en 2003 afirma que no sabe cómo terminó su ADN en la ropa de la víctima, lo que plantea nuevas preguntas sobre la condena errónea que siguió.
ADN ha arrojado nuevas dudas sobre la condena por violación en 2003 de un hombre que pasó 17 años en prisión por un delito que no cometió. Paul Quinn, el hombre de 51 años ahora acusado del ataque, afirma que no tiene idea de cómo acabó su ADN en la ropa de la víctima.
En 2023, la condena de Andrew Malkinson por la violación de Manchester fue finalmente anulada después de que surgieran nuevas pruebas de ADN. Ahora, Quinn ha subido al estrado y le ha dicho al jurado que no puede explicar la presencia de su ADN en la ropa de la víctima del ataque de 2003.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Los fiscales alegan que Quinn cometió la violación, lo que llevó al encarcelamiento injusto de Malkinson. Pero Quinn afirma que no tiene idea de cómo su ADN pudo haber terminado en la ropa de la víctima, y no puede explicar las búsquedas sospechosas en Internet encontradas en su teléfono, incluidas consultas sobre "casos condenados injustamente" y "Andrew Malkinson".
El caso ha provocado un renovado escrutinio sobre el sistema de justicia penal del Reino Unido y la fiabilidad de las pruebas de ADN. Los expertos advierten que la contaminación cruzada y otros problemas pueden dar lugar a coincidencias falsas, lo que podría enviar a personas inocentes a prisión por delitos que no cometieron.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}A medida que avanza el juicio, el jurado debe sopesar las inquietantes pruebas de ADN frente a las negativas de Quinn. El resultado podría tener implicaciones de gran alcance, no sólo para las personas involucradas, sino también para el debate más amplio sobre el uso de análisis forenses de ADN y las condenas erróneas en el Reino Unido.
Fuente: The Guardian


