Ecuador toma medidas enérgicas contra la 'economía criminal' con el respaldo de Trump

El gobierno de Ecuador lanza una importante ofensiva contra el crimen organizado, con el respaldo de la administración Trump. Los residentes de las provincias afectadas se enfrentan a un toque de queda para evitar daños colaterales.
El gobierno ecuatoriano, respaldado por la administración Trump, ha lanzado una importante ofensiva contra la economía criminal del país. El Ministro del Interior, John Reimberg, emitió una severa advertencia a los residentes de cuatro provincias, ordenándoles obedecer un toque de queda recientemente impuesto para evitar cualquier daño colateral potencial.
La medida es parte de un esfuerzo más amplio de las autoridades ecuatorianas para desmantelar las redes de crimen organizado profundamente arraigadas que han plagado durante mucho tiempo el país. Estas empresas criminales se han infiltrado en varios sectores de la economía, desde el tráfico de drogas hasta el lavado de dinero y la extorsión.
El presidente Lenín Moreno ha hecho de la lucha contra la corrupción y el crimen organizado una máxima prioridad desde que asumió el cargo en 2017. Ha prometido abordar las actividades ilícitas que han socavado el tejido económico y social del país, a menudo con el respaldo de la administración Trump en los Estados Unidos.
Se espera que la última ofensiva esté dirigida a objetivos específicos regiones donde se cree que las redes criminales están más arraigadas. Se desplegarán fuerzas de seguridad en estas zonas, con el objetivo de perturbar las operaciones de las organizaciones criminales y confiscar sus activos.
Reimberg destacó la importancia de la cooperación pública, instando a los residentes de las provincias afectadas a seguir las órdenes de toque de queda y reportar cualquier actividad sospechosa a las autoridades. Advirtió que el gobierno está dispuesto a utilizar la fuerza necesaria para garantizar el éxito de la operación.
La medida ha sido recibida con una mezcla de apoyo y escepticismo por parte del público ecuatoriano. Algunos lo ven como un esfuerzo largamente esperado para abordar la corrupción y criminalidad profundamente arraigada en el país, mientras que otros están preocupados por el potencial de abusos de los derechos humanos y el impacto desproporcionado en las comunidades marginadas.
Independientemente de la reacción del público, el gobierno ecuatoriano está decidido a enfrentar la economía criminal e interrumpir las actividades de los sindicatos del crimen organizado. que han azotado al país durante décadas. Con el respaldo de la administración Trump, esperan lograr avances significativos en esta batalla crítica contra las actividades ilícitas.
Fuente: Al Jazeera


