Un teórico electoral con el oído de Trump impulsa cambios en la votación para las elecciones intermedias

El abogado de Florida Peter Ticktin, vinculado a Trump, está promoviendo una orden ejecutiva que podría restringir los derechos de voto, advierten los expertos, como parte de esfuerzos más amplios de conspiración electoral.
Peter Ticktin, un abogado de Florida de 80 años con vínculos con Donald Trump, se ha convertido en un firme defensor de una orden ejecutiva de emergencia que revisaría las reglas y los derechos de voto al poner fin al voto automático y por correo. Ticktin, que representa a algunos negacionistas de las elecciones de 2020, está promoviendo un plan legalmente dudoso que, según los expertos, podría restringir drásticamente los derechos de voto.
La naturaleza exacta y el alcance del contacto y la influencia de Ticktin con Trump y otros funcionarios de la administración no están claros. Pero los expertos y analistas electorales ven el impulso de Ticktin para una orden ejecutiva como preocupante, y parte de una campaña más amplia por parte de otros conspiradores electorales que ahora están promoviendo planes de órdenes de emergencia similares y legalmente dudosos para renovar las reglas de votación este año con el fin de impulsar la fortuna de los republicanos en las elecciones de otoño.
Ticktin tiene varios vínculos con Trump y se ha convertido en un firme defensor de sus falsas afirmaciones de fraude electoral generalizado en las elecciones de 2020. Esta teoría de la conspiración ha sido completamente desacreditada, pero continúa dominando entre algunos votantes y funcionarios republicanos.
La orden ejecutiva propuesta marcaría una desviación drástica de las prácticas y protecciones electorales establecidas en los Estados Unidos. Los expertos advierten que tal medida podría privar de sus derechos a millones de votantes y socavar la integridad del proceso electoral.
A medida que se acercan las elecciones de mitad de período, el impulso para esta orden ejecutiva se considera parte de un esfuerzo más amplio por parte de quienes niegan las elecciones para reformar las reglas de votación a su favor. Hay mucho en juego, ya que el resultado de las elecciones intermedias podría tener implicaciones significativas para el equilibrio de poder en el Congreso y la dirección futura del país.
Los expertos electorales y los defensores de los derechos civiles están siguiendo de cerca la situación y están preparados para desafiar cualquier intento de restringir el derecho al voto por medios legales. Sostienen que proteger el derecho fundamental al voto es esencial para preservar la democracia estadounidense.
Es probable que el debate sobre las leyes electorales y la integridad de las elecciones siga siendo un tema polémico y divisivo en los meses previos a las elecciones de mitad de período. Mientras el país se enfrenta a estas cuestiones complejas y de alto riesgo, es crucial que se salvaguarde el proceso democrático y que todos los votantes elegibles puedan ejercer libre y justamente su derecho a participar.


