La crisis energética alimenta el debate sobre el cambio climático: ¿Es Net Zero el próximo Brexit?

El aumento de las facturas de energía ha dado a los partidos Reformista y Conservador una oportunidad para atacar el cero neto, mientras el gobierno duda en defender la energía limpia. ¿Puede el impulso por lograr cero emisiones netas evitar convertirse en el "próximo Brexit"?
La actual crisis energética causada por la guerra contra Irán está alimentando una división climática política en el Reino Unido, con temores de que el impulso para lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050 pueda convertirse en el 'próximo Brexit'. Una poderosa coalición del partido reformista, bien financiado, liderado por Nigel Farage, el partido conservador, algunos intereses empresariales y los medios de comunicación de derecha del Reino Unido están inmersos en un ataque contra el antiguo objetivo de cero emisiones netas.
El aumento de las facturas de energía ha dado a los partidos reformista y conservador una oportunidad para atacar el cero neto, mientras que el gobierno se ha mostrado reacio a defender argumentos sólidos a favor de inversiones en energía limpia. Esto ha generado preocupación de que el cero neto pueda convertirse en un tema político divisivo, muy parecido a lo que lo fue el referéndum sobre el Brexit.
A los defensores del clima les preocupa que la sostenida campaña mediática de derecha, impulsada por la crisis energética, pueda erosionar el apoyo público al cero neto de una manera similar a cómo se desarrolló el debate sobre el Brexit. El partido reformista, bien financiado, y sus aliados están tratando de capitalizar la frustración del público por el aumento de los precios de la energía para socavar los argumentos a favor descarbonización.
La renuencia del gobierno a presentar argumentos contundentes a favor de los beneficios a largo plazo de las inversiones en cero emisiones netas y en energía renovable también ha contribuido a la percepción de que no está plenamente comprometido con el objetivo. Esto ha dado al Partido Reformista y a los conservadores la oportunidad de presentar el cero neto como una carga costosa e innecesaria para los hogares y las empresas.
A medida que la crisis energética siga afectando, es probable que la batalla política por el cero neto se intensifique, con el potencial de que se convierta en un tema divisivo que polarice al electorado, de forma muy similar a como lo hizo el debate sobre el Brexit. A los defensores del clima les preocupa que el ataque sostenido de los medios de comunicación de derecha, junto con la vacilación del gobierno a la hora de presentar argumentos sólidos a favor de la energía limpia, pueda erosionar el apoyo público al objetivo de cero emisiones netas y convertirlo en el 'próximo Brexit'.
Hay mucho en juego, ya que el éxito o el fracaso de los esfuerzos de descarbonización del Reino Unido podrían tener implicaciones de gran alcance para la capacidad del país de cumplir sus compromisos cambio climático y contribuir a la lucha global contra el calentamiento global. El resultado de esta batalla política será seguido de cerca tanto por los activistas climáticos como por aquellos que buscan socavar el impulso para una economía baja en carbono.


