Eswatini recibe más deportados en acuerdo de la era Trump

Eswatini dice que ha aceptado a 19 deportados adicionales de "terceros países" de Estados Unidos como parte de la controvertida política de inmigración de la administración Trump.
El gobierno de Eswatini ha anunciado que ha recibido cuatro deportados más de "terceros países" procedentes de Estados Unidos, como parte del acuerdo multimillonario de la administración de Trump con la pequeña nación africana.
Según el anuncio, los últimos deportados incluyen dos personas de Somalia, una de Sudán y otra de Tanzania. Esto eleva a 19 el número total de deportados enviados a Eswatini bajo la política de la era Trump, a pesar de que no eran originarios del país.
La continua represión de la administración Trump contra la inmigración y los cambios en las políticas han llevado a este controvertido acuerdo, que ha generado críticas de grupos de derechos humanos y defensores de la inmigración. En el acuerdo, supuestamente valorado en millones de dólares, Estados Unidos pagó a Eswatini para que aceptara a personas que no son del país, pero que vivían en Estados Unidos y fueron deportadas.
Este último acontecimiento es parte de la saga en curso en torno a la postura de línea dura de la administración Trump en materia de inmigración. Los críticos argumentan que el acuerdo con Eswatini es un intento de eludir las preocupaciones legales y humanitarias, y que plantea importantes cuestiones éticas sobre el trato a los migrantes y refugiados.
El gobierno de Eswatini ha defendido el acuerdo, afirmando que es parte de los esfuerzos del país para apoyar la cooperación internacional en cuestiones migratorias. Sin embargo, muchos han cuestionado la legalidad y moralidad del acuerdo, así como sus implicaciones a largo plazo tanto para los deportados como para la nación anfitriona.
A medida que las políticas de inmigración de la administración Trump continúan evolucionando, es probable que la situación en Eswatini siga siendo un aspecto muy controvertido y observado de cerca del debate más amplio en torno al tratamiento de los migrantes y refugiados en todo el mundo.
Fuente: The Guardian


