Estallan las tensiones étnicas en Irán: oportunidades y riesgos para Estados Unidos

Analizar el potencial de Estados Unidos para aprovechar las divisiones étnicas en Irán y las realidades geopolíticas que hacen que esta estrategia esté condenada al fracaso.
Estados Unidos tiene una larga historia de intentos de explotar las divisiones étnicas y sectarias dentro de otros países para servir a sus intereses geopolíticos. Esta táctica ha sido un pilar de la política exterior estadounidense durante décadas, desde la era de la Guerra Fría hasta la actualidad. Ahora, mientras las tensiones entre Estados Unidos e Irán continúan a fuego lento, hay indicios de que Washington podría intentar una vez más jugar la carta étnica en sus tratos con Teherán.
Sin embargo, un examen más detenido de las realidades sobre el terreno en Irán sugiere que es poco probable que tal estrategia dé frutos. La composición étnica y sectaria de Irán es compleja y profundamente arraigada, y el gobierno iraní ha demostrado ser experto en gestionar estas divisiones y mantener un sentido de unidad nacional, incluso frente a la presión externa.
Uno de los factores clave que hace problemática la potencial estrategia étnica de Estados Unidos en Irán es el hecho de que las minorías étnicas del país, como los kurdos, los azeríes y los baluchis, tienen una larga historia de lealtad al Estado iraní. A pesar de tensiones y agravios ocasionales, estos grupos generalmente han sido cooptados por el sistema político y económico y tienen un interés personal en la supervivencia de la República Islámica.
Además, el gobierno iraní ha sido proactivo a la hora de abordar las preocupaciones de las minorías étnicas, mediante una combinación de desarrollo económico, reconocimiento cultural y representación política. Si bien estos esfuerzos no han eliminado todas las fuentes de descontento, han ayudado a mitigar el potencial de disturbios étnicos o movimientos secesionistas a gran escala.
Además, las realidades geopolíticas de la región hacen poco probable que Estados Unidos pueda aprovechar eficazmente las divisiones étnicas en Irán. Los vecinos del país, como Turquía, Irak y Afganistán, tienen sus propias dinámicas étnicas complejas y es poco probable que estén dispuestos a cooperar con Estados Unidos en cualquier esfuerzo por desestabilizar a Irán según criterios étnicos.
Además, el gobierno iraní ha demostrado su voluntad de utilizar la fuerza para reprimir cualquier amenaza percibida a su integridad territorial, como lo demuestra su represión de las protestas y los disturbios en los últimos años. Este enfoque de mano dura, aunque controvertido, ha sido eficaz para mantener la estabilidad política del país.
En última instancia, la noción de que Estados Unidos puede jugar con éxito la carta étnica en Irán es errónea y potencialmente peligrosa. Si bien la diversidad étnica del país presenta ciertos desafíos, el gobierno iraní ha demostrado ser experto en gestionar estas divisiones y mantener un fuerte sentido de identidad nacional. Cualquier intento de Estados Unidos de explotar estas tensiones probablemente encontrará una respuesta sólida y decidida por parte de Teherán, lo que complicará aún más un panorama geopolítico ya tenso.
Fuente: Al Jazeera


