Los trabajadores sanitarios de la UE se niegan a deportar a inmigrantes indocumentados

Más de 1.100 profesionales sanitarios de toda Europa instan a los eurodiputados a rechazar los planes de deportación de la UE, advirtiendo que podrían amenazar la salud pública al convertir los hospitales en centros de control de inmigración.
Los trabajadores sanitarios de la UE han condenado enérgicamente las medidas propuestas destinadas a aumentar la deportación de inmigrantes indocumentados, advirtiendo que podrían poner en peligro la salud pública al transformar los servicios públicos esenciales, incluidos los hospitales, en lugares de aplicación de la ley de inmigración. Más de 1.100 profesionales de toda Europa han instado a los miembros del Parlamento Europeo (MEP) a rechazar los planes, diciendo que crean un 'clima de miedo' que podría disuadir a las personas de buscar la atención necesaria.
Las propuestas preliminares, que se votarán este jueves, han estado en proceso desde marzo pasado, cuando la Comisión Europea presentó su plan para centrarse en las personas sin derecho legal a permanecer en la UE. Esto podría incluir potencialmente enviarlos a centros extraterritoriales en países no pertenecientes a la UE.


