Se pone en marcha el acuerdo comercial UE-Mercosur

El histórico acuerdo comercial UE-Mercosur entra en vigor provisionalmente, creando una enorme zona de libre comercio con 720 millones de consumidores potenciales en Europa y América del Sur.
Se ha alcanzado un hito significativo en el comercio global cuando el acuerdo comercial UE-Mercosur ha entrado oficialmente en vigor provisional, marcando la culminación de casi dos décadas de intensas negociaciones entre dos de los bloques económicamente más influyentes del mundo. Este acuerdo histórico representa un momento transformador para las relaciones comerciales internacionales, al reunir a la Unión Europea con las naciones del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) para establecer una de las áreas de libre comercio más grandes del mundo con la asombrosa cifra de 720 millones de consumidores potenciales repartidos en ambos continentes.
El camino para finalizar este acuerdo comercial entre la UE y América del Sur ha sido excepcionalmente complejo y polémico, con discusiones que comenzaron en 1999 y encontrando numerosos obstáculos en el camino. Las preocupaciones ambientales, los subsidios agrícolas y las normas regulatorias divergentes han estancado repetidamente el progreso, lo que requiere esfuerzos diplomáticos persistentes y compromisos estratégicos de ambas partes. La implementación provisional del acuerdo indica que ambas partes finalmente han superado estos desacuerdos de larga data y están comprometidas a avanzar hacia una mayor integración económica, incluso mientras continúan los procesos formales de ratificación a través de los estados miembros individuales.
Las implicaciones económicas de esta creación de una zona de libre comercio son profundas y de gran alcance. Al eliminar los aranceles y reducir las barreras no arancelarias entre la UE y el bloque Mercosur, se espera que el acuerdo desbloquee oportunidades comerciales sin precedentes por un valor estimado de 100 mil millones de euros anuales una vez que se implemente por completo. Los exportadores europeos obtendrán acceso preferencial a los mercados sudamericanos, mientras que los productores y fabricantes agrícolas sudamericanos encontrarán nuevas salidas para sus productos en el mercado europeo, remodelando fundamentalmente los patrones de comercio bilateral que han estado limitados por medidas proteccionistas durante décadas.
Fuente: Al Jazeera


