Explosivas consecuencias: dentro de la lucha por el poder entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos después del llamado de Trump

Información exclusiva sobre la dramática lucha de poder entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, provocada por una controvertida llamada telefónica con el presidente Trump. Descubra las tensiones geopolíticas y las maniobras de alto riesgo detrás de escena.
Las consecuencias explosivas entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos fueron provocadas por una controvertida llamada telefónica con el presidente Donald Trump, según altos funcionarios de ambos países. El acalorado intercambio entre los dos poderosos aliados del Golfo ha dejado al descubierto las tensiones geopolíticas profundamente arraigadas y las luchas de poder en el corazón de la dinámica cambiante de la región.
La ruptura comenzó después de que Trump habló por separado con el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman y el líder emiratí Mohammed bin Zayed tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en octubre de 2018. Durante las llamadas, el presidente de Estados Unidos instó a los dos líderes a resolver sus diferencias y trabajar juntos para contrarrestarlas. La influencia de Irán en la región.
Sin embargo, las conversaciones tuvieron el efecto contrario, exacerbando las tensiones existentes entre los dos aliados. Mohammed bin Salman y Mohammed bin Zayed llevan mucho tiempo enfrentados por una serie de cuestiones estratégicas y económicas, incluida la guerra en Yemen, el bloqueo de Qatar y el futuro del Consejo de Cooperación del Golfo.
Según funcionarios familiarizados con el asunto, el príncipe heredero saudita se ofendió por el supuesto intento de Trump de mediar en la disputa, considerándolo una violación de su autoridad. Por el contrario, el líder emiratí dio la bienvenida a la intervención estadounidense, con la esperanza de que obligaría a los saudíes a dar marcha atrás en sus asertivas políticas regionales.
Las consecuencias de la llamada telefónica se intensificaron rápidamente, y ambas partes se involucraron en una guerra pública de palabras y represalias económicas. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos retiraron a sus embajadores de los países del otro y hubo informes de cierres de fronteras y restricciones al comercio y la inversión.
Las tensiones tienen implicaciones de gran alcance para el panorama geopolítico de la región. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han sido durante mucho tiempo las piedras angulares de la política estadounidense en Medio Oriente, y su división tiene el potencial de socavar la estabilidad regional y complicar los esfuerzos estadounidenses para abordar cuestiones urgentes como el acuerdo nuclear con Irán y el conflicto en Yemen.
Mientras las dos partes continúan compitiendo por el poder y la influencia, la administración Trump se encuentra en una posición delicada, tratando de navegar por el complejo panorama geopolítico y mantener su influencia en una región que es cada vez más volátil e impredecible.
Fuente: The New York Times


