Juez federal critica al gobierno de Trump por desafiar órdenes judiciales

Un juez federal ha acusado repetidamente a la administración Trump de desobedecer órdenes judiciales, lo que genera preocupación sobre el respeto de la administración por la autoridad judicial.
federal Patrick Schiltz ha acusado repetidamente a la administración de Trump de desobedecer órdenes judiciales, lo que genera preocupación sobre el respeto de la administración por la autoridad judicial. En una serie de opiniones claramente redactadas, el juez Schiltz ha amonestado a la administración por lo que considera un patrón de ignorar las decisiones de los tribunales.
El último incidente ocurrió en un caso relacionado con los esfuerzos de la administración para limitar las solicitudes de asilo en la frontera sur. Después de que un juez federal de California emitiera una orden judicial a nivel nacional bloqueando las nuevas restricciones de asilo, la administración continuó aplicándolas. El juez Schiltz calificó las acciones de la administración como "profundamente preocupantes" y dijo que indicaban una "actitud desdeñosa" hacia los tribunales.
Esta no es la primera vez que la administración Trump ha sido acusada de desafiar órdenes judiciales. En el pasado, los jueces han criticado a la administración por seguir aplicando políticas que habían sido bloqueadas por los tribunales, incluida la prohibición de viajar inicial y la decisión de poner fin al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
La administración ha defendido sus acciones, argumentando que simplemente está tratando de hacer cumplir la ley y proteger los intereses del país. Pero los críticos dicen que el patrón de ignorar las órdenes judiciales socava el estado de derecho y la separación de poderes que es fundamental para el sistema de gobierno estadounidense.
La cuestión ha adquirido especial importancia en el contexto de la investigación de juicio político en curso contra el presidente Donald Trump. Mientras la administración lucha con el Congreso por citaciones y otras demandas, su aparente desprecio por la autoridad judicial se ha convertido en un foco de preocupación para muchos observadores.
Los comentarios del juez Schiltz son un crudo recordatorio de las tensiones entre los poderes ejecutivo y judicial del gobierno, y la importancia de mantener un sistema de controles y equilibrios. Mientras la administración continúa lidiando con una serie de desafíos legales, es probable que la cuestión de su respeto por los tribunales siga siendo una fuente de controversia y debate.
Fuente: The New York Times


