El expresidente filipino Duterte se niega a asistir a la audiencia previa al juicio de la CPI sobre la guerra contra las drogas

Duterte, acusado de crímenes contra la humanidad por su mortífera 'guerra contra las drogas', no asistirá a la audiencia previa al juicio en la Corte Penal Internacional.
El ex presidente filipino Rodrigo Duterte se niega a asistir a la audiencia previa al juicio por su presunto papel en una mortal 'guerra contra las drogas' que comenzará en la Corte Penal Internacional (CPI) el lunes. Duterte, de 80 años, está acusado de crímenes contra la humanidad por una ofensiva antidrogas en la que miles de personas murieron durante su mandato como líder del país.
Duterte, que era arrestado en Manila y trasladado en avión a La Haya el año pasado, ha mantenido su desafío a los procedimientos de la CPI. La audiencia previa al juicio marca el comienzo de la investigación del tribunal sobre la controvertida 'guerra contra las drogas' de Duterte, que ha sido ampliamente criticada por grupos de derechos humanos y la comunidad internacional.

La 'guerra contra las drogas' de Duterte fue una pieza central de su presidencia, con la policía y los vigilantes matando a miles de presuntos traficantes y consumidores de drogas. La represión, que el propio Duterte había descrito como "la lucha para terminar", ha sido condenada como una campaña extrajudicial brutal dirigida desproporcionadamente a las comunidades pobres y marginadas.
La sala de cuestiones preliminares de la CPI examinará ahora las pruebas y determinará si hay motivos suficientes para proceder con un juicio completo contra Duterte. El ex presidente ha negado repetidamente la jurisdicción de la CPI sobre Filipinas, a pesar de que el país es signatario del Estatuto de Roma que estableció la corte.
La negativa de Duterte a asistir a la audiencia previa al juicio se considera una continuación de su desafío a la investigación de la CPI. Sin embargo, el tribunal ha declarado que seguirá adelante con el caso independientemente de la participación de Duterte. El caso histórico está siendo seguido de cerca, ya que podría sentar un precedente para responsabilizar a ex jefes de estado por presuntos crímenes cometidos durante su mandato.
Se espera que la audiencia previa al juicio dure varias semanas, y los fiscales de la CPI presenten sus pruebas y argumentos sobre por qué Duterte debería ser considerado responsable de las miles de muertes relacionadas con su "guerra contra las drogas". Es probable que el equipo legal del ex presidente cuestione la jurisdicción del tribunal y la admisibilidad de las pruebas en su contra.
Independientemente de la ausencia de Duterte, la audiencia previa al juicio de la CPI marca un hito importante en los esfuerzos en curso para responsabilizar al ex líder filipino por los presuntos abusos a los derechos humanos que ocurrieron bajo su mandato. El resultado de este caso podría tener implicaciones de gran alcance para la lucha contra la impunidad y la protección de los derechos humanos en Filipinas y más allá.


