El ex coronel español Tejero Molina, de 93 años, muere tras liderar un golpe fallido

Antonio Tejero Molina, el ex coronel español que encabezó un fallido intento de golpe de estado en 1981, falleció a la edad de 93 años. Este artículo explora su papel en el dramático acontecimiento que sacudió la democracia española.
Antonio Tejero Molina, el ex coronel español que lideró un fallido intento de golpe de estado en 1981, ha fallecido a la edad de 93 años. El papel de Tejero en el dramático acontecimiento, conocido como el golpe de Estado del 23-F, sacudió los cimientos de la joven democracia española y dejó una huella imborrable en la historia política del país.
Tejero, un firme partidario del régimen de Franco, encabezó un grupo de oficiales de la Guardia Civil que asaltaron el Parlamento español el 23 de febrero de 1981, en un esfuerzo por derrocar al gobierno democrático del país. El golpe, que fue retransmitido en directo por televisión, fue frustrado por la rápida actuación del rey Juan Carlos I, que apareció en la televisión nacional y condenó el levantamiento, lo que finalmente condujo a su fracaso.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Los acontecimientos del golpe del 23-F, como se conoció, fueron un momento crucial en la transición de España a la democracia tras la muerte del general Francisco Franco en 1975. Tejero y sus cómplices intentaron revertir las reformas democráticas que se habían implementado desde el final de la dictadura de Franco, con la esperanza de restaurar el gobierno autoritario del pasado.
A pesar de la naturaleza dramática del intento de golpe, las acciones de Tejero finalmente no tuvieron éxito. El discurso televisado del rey, combinado con la negativa de los militares a apoyar el levantamiento, provocó el fracaso del golpe en 24 horas. Tejero y sus cómplices fueron arrestados y luego sentenciados a largas penas de prisión por su papel en el fallido intento de derrocar al gobierno.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Tras el golpe del 23-F, la joven democracia española se fortaleció y el país continuó su camino hacia una mayor liberalización política y social. El legado de Tejero, sin embargo, sigue siendo controvertido: algunos españoles lo ven como un patriota equivocado y otros lo ven como un símbolo del pasado autoritario del país.
La muerte de Tejero a la edad de 93 años marca el final de una era en la historia de España, una época en la que la fragilidad de las instituciones democráticas del país se puso a prueba. Mientras España continúa lidiando con el legado de la dictadura de Franco y la tumultuosa transición a la democracia, la historia del golpe del 23-F y el papel de figuras como Tejero seguirán siendo una parte importante de la narrativa política del país.
Fuente: The New York Times


