Exjefe de inteligencia de Sri Lanka arrestado por los ataques de Pascua de 2019

Suresh Sallay, exjefe de la agencia de inteligencia de Sri Lanka, ha sido arrestado por presuntamente ayudar y conspirar en los ataques del Domingo de Pascua de 2019 que dejaron casi 300 muertos.
Colombo, Sri Lanka - En un giro impactante de los acontecimientos, Suresh Sallay, exdirector del Servicio de Inteligencia del Estado (SIS) en Sri Lanka, ha sido arrestado por su presunta participación en los devastadores ataques del Domingo de Pascua de 2019 que mataron a casi 300 personas. Los investigadores afirman que Sallay ayudó y conspiró en los atentados coordinados contra iglesias y hoteles de lujo en todo el país.
Los arrestos se producen después de años de investigación sobre el ataque terrorista más mortífero en la historia de Sri Lanka. Sallay, quien se desempeñaba como el principal funcionario de inteligencia del país en el momento de los ataques, está acusado de no compartir información crucial con agencias policiales y de seguridad que podrían haber evitado la tragedia.
Según los informes, Sallay ignoró múltiples advertencias de agencias de inteligencia internacionales sobre un ataque inminente por parte del grupo islamista local National Thowheed Jamath (NTJ). El exjefe de inteligencia también está acusado de ocultar deliberadamente información a altos funcionarios del gobierno, incluidos el entonces presidente Maithripala Sirisena y el primer ministro Ranil Wickremesinghe.
"Las acciones de Sallay, o más bien su inacción, fueron un grave incumplimiento del deber", afirmó Chandana Wickramaratne, inspectora general interina de la policía. "Tenía la responsabilidad de compartir esa información y tomar las medidas adecuadas para evitar esta tragedia, pero no lo hizo y ahora debe afrontar las consecuencias".
En los ataques del Domingo de Pascua, que ocurrieron el 21 de abril de 2019, se produjeron bombardeos coordinados en tres iglesias y tres hoteles de lujo, que mataron a casi 300 personas e hirieron a más de 500. Los ataques fueron reivindicados por el grupo Estado Islámico (EI), pero investigaciones posteriores revelaron que el grupo local NTJ estaba detrás del complot.
El arresto de Sallay se considera un avance significativo en los esfuerzos en curso para responsabilizar a los responsables de los ataques. El exjefe de inteligencia enfrenta cargos de complicidad en el terrorismo, conspiración criminal y negligencia en el cumplimiento del deber. Si es declarado culpable, podría enfrentarse a una larga pena de prisión.
Los arrestos se producen mientras Sri Lanka continúa lidiando con las secuelas de los ataques, que han tenido un impacto devastador en la economía y el tejido social del país. Las familias de las víctimas han exigido justicia durante mucho tiempo, y es probable que los últimos acontecimientos proporcionen cierto cierre, incluso mientras la nación continúa recuperándose de este evento traumático.
Fuente: Al Jazeera


