Las parteras de Georgia se enfrentan a la criminalización en medio de la crisis de salud materna

Las mujeres negras en Georgia recurren a las parteras para tener partos más seguros, pero el estado criminaliza a muchas de ellas, lo que empeora la crisis de salud materna.
A medida que la crisis de salud materna en los Estados Unidos continúa empeorando, particularmente para las mujeres negras, muchas mujeres embarazadas en Georgia están recurriendo a parteras en busca de experiencias de parto más seguras y holísticas. Sin embargo, las leyes restrictivas del estado han criminalizado el trabajo de muchas de estas parteras, creando una barrera extraordinaria para acceder a la atención que podría salvar vidas.
Cuando Tamara Taitt se mudó a Georgia en 2023 para administrar el Centro de Maternidad de Atlanta, se encontró en una situación legal precaria. Según la ley de Georgia, la propia directora ejecutiva del centro, una partera acreditada a nivel nacional, no puede brindar atención clínica de rutina a los propios clientes del centro sin enfrentar posibles cargos criminales.
Los centros de maternidad como el Atlanta Birth Center ofrecen a las mujeres la oportunidad de dar a luz fuera de un hospital, atendidas por parteras en lugar de obstetras. Las familias eligen estos centros para acceder a atención prenatal y partos más holísticos y menos medicalizados, y para evitar intervenciones médicas invasivas en un estado donde las cesáreas ocurren a un ritmo tres veces mayor que el recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
Fuente: The Guardian


