Estados del Golfo presionan a la ONU para asegurar el estrecho de Ormuz

Las naciones del Golfo exigen una acción urgente de la ONU sobre la seguridad del Estrecho de Ormuz, pidiendo a Irán que detenga los ataques, aborde las amenazas de minas y permita el paso de la ayuda humanitaria.
En una importante escalada diplomática, los Estados del Golfo han apelado formalmente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que intervenga para asegurar el Estrecho de Ormuz, uno de los cuellos de botella marítimos más críticos del mundo. La coalición de naciones regionales ha presentado un proyecto de resolución integral que aborda las crecientes preocupaciones de seguridad en la vía fluvial, que sirve como un conducto vital para el suministro global de energía y el comercio internacional. La iniciativa refleja las crecientes tensiones sobre la seguridad marítima y representa un esfuerzo concertado de los gobiernos del Golfo para establecer salvaguardias internacionales para una de las rutas marítimas más transitadas del planeta.
La resolución de la ONU propuesta contiene tres demandas principales dirigidas a Irán, la nación que comparte el control del estrecho estratégico. En primer lugar, la resolución pide explícitamente a Irán que cese todos los ataques a buques comerciales y activos militares que operan a través del corredor. Los Estados del Golfo argumentan que los incidentes recientes han creado una atmósfera de miedo e incertidumbre entre las compañías navieras, lo que ha provocado un aumento de las primas de seguro y de los costos operativos para los comerciantes de todo el mundo. Al llevar el asunto ante el organismo internacional, las naciones del Golfo esperan aprovechar la presión diplomática colectiva para obligar al cumplimiento de las leyes marítimas establecidas y los convenios marítimos internacionales.
Más allá de detener los ataques directos, la resolución también exige que Irán tome medidas concretas para abordar la persistente amenaza de las minas marítimas en el Estrecho de Ormuz. Los informes de inteligencia y las investigaciones de accidentes marítimos han sugerido la presencia de municiones sin detonar y minas colocadas deliberadamente que plantean riesgos importantes para la navegación. Los representantes de los Estados del Golfo argumentan que estos dispositivos submarinos representan una amenaza indiscriminada para todos los buques, independientemente de su nacionalidad, y violan los protocolos internacionales de seguridad marítima. La eliminación y neutralización de tales dispositivos mediante esfuerzos internacionales coordinados restauraría la confianza en la seguridad y estabilidad del estrecho.
Fuente: Al Jazeera


