Cómo los republicanos están redefiniendo las elecciones más allá de noviembre

Los nuevos esfuerzos de redistribución de distritos están borrando sistemáticamente la representación negra, cambiando fundamentalmente lo que está en juego en la propia democracia estadounidense.
El panorama político de la democracia estadounidense está experimentando una profunda transformación que se extiende mucho más allá de los límites tradicionales de la temporada de campaña y el día de la votación. La redistribución de distritos electorales ha surgido como una poderosa herramienta que remodela la naturaleza fundamental de la representación, afectando particularmente a las comunidades de color que han luchado durante décadas para asegurar su voz en el Congreso. Lo que muchos observadores están empezando a reconocer es que la estrategia republicana de los últimos años trasciende el objetivo convencional de ganar las elecciones en noviembre: representa algo mucho más trascendental y preocupante para los principios democráticos.
En un acontecimiento que cristaliza esta tendencia más amplia, una sola acción decisiva puso fin efectivamente a la carrera de 19 años en el Congreso del representante demócrata Steve Cohen de Memphis, Tennessee. A pesar de su largo mandato representando a la ciudad y su intención de continuar sirviendo, Cohen se encontró enfrentando una realidad política imposible. En lugar de perder en las urnas o decidir retirarse voluntariamente, el destino de Cohen fue sellado por la pluma de la legislatura controlada por los republicanos de Tennessee y del gobernador Bill Lee, quien reestructuró su distrito hasta dejarlo irreconocible. El noveno distrito, que había proporcionado a Cohen un electorado confiable, fue dividido metódicamente en tres distritos separados, una maniobra que virtualmente aseguró su desplazamiento político.
La declaración pública de Cohen con respecto a esta acción fue notablemente precisa y directa:
Fuente: The Guardian


