Cómo los ataques estadounidenses-israelíes reforzaron el régimen de línea dura de Irán

Un nuevo análisis revela cómo los recientes ataques contra Irán han fortalecido inadvertidamente a la facción ultraconservadora del país, planteando desafíos para la diplomacia futura.
Los recientes ataques militares estadounidenses e israelíes contra Irán han tenido la consecuencia no deseada de empoderar a las facciones políticas de línea dura del país, según un nuevo análisis. Si bien los ataques tenían como objetivo paralizar el programa nuclear y la influencia regional de Irán, en cambio han reforzado el poder de los elementos ultraconservadores dentro del gobierno iraní.
Los intransigentes consolidan el poder
Tras los asesinatos de alto perfil del general iraní Qassem Soleimani y del científico nuclear Mohsen Fakhrizadeh, la facción de línea dura de Irán ha podido tomar un mayor control sobre la seguridad del país y la toma de decisiones de política exterior. Esto ha marginado a las voces más moderadas dentro del liderazgo iraní y envalentonado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria (CGRI) del país y otros centros de poder conservadores.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}"Los ataques hicieron el juego a los partidarios de la línea dura de Irán", dijo la experta regional Sarah Alaoui. "Pudieron presentar los asesinatos como un ataque a la soberanía de Irán, utilizarlo para reprimir la disidencia interna y justificar un enfoque aún más confrontativo hacia Occidente".
Este cambio tiene implicaciones significativas para el futuro de las relaciones entre Estados Unidos e Irán y los esfuerzos por revivir el acuerdo nuclear. Con los partidarios de la línea dura firmemente en control, Irán probablemente adopte una postura negociadora más dura y esté menos dispuesto a ceder, lo que podría hacer más difícil encontrar una solución diplomática a las tensiones actuales.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}"La ventana para una reducción de las tensiones y un retorno al acuerdo nuclear se está reduciendo", advirtió el académico iraní Ahmad Rashidi. "Los partidarios de la línea dura ahora tienen un control más firme del poder y están decididos a proyectar la fuerza iraní, lo que podría llevar a nuevas provocaciones regionales y a una situación cada vez más volátil".
Los analistas dicen que Estados Unidos y sus aliados necesitarán navegar cuidadosamente este nuevo panorama político en Irán si esperan lograr avances en temas como el programa nuclear, los derechos humanos y los conflictos regionales. Puede ser necesario colaborar con los partidarios de la línea dura, pero también podría darles mayor legitimidad y alentar su continua represión de la disidencia.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}"Es un acto de equilibrio complejo y delicado", afirmó el experto regional Khalid Masri. "Estados Unidos y sus socios tendrán que encontrar maneras de colaborar de manera constructiva con los partidarios de la línea dura de Irán sin fortalecer inadvertidamente su control del poder. Ese es el desafío de cara al futuro".
Fuente: The New York Times


