Cómo el vicepresidente Vance corrió para negociar la paz en Pakistán

En una misión diplomática de alto riesgo, el vicepresidente Vance intentó poner fin a un conflicto al que se había opuesto durante mucho tiempo. Pero su visita de 21 horas a Islamabad reveló los desafíos que implica lograr un alto el fuego en la región.
El vicepresidente Vance llegó a Islamabad en una misión diplomática relámpago, con la esperanza de negociar un alto el fuego y poner fin a un conflicto al que se había opuesto durante mucho tiempo. Con las tensiones en un punto álgido, Vance corrió contra el reloj durante su estadía de 21 horas, reuniéndose con representantes de Pakistán e Irán en un último esfuerzo por reducir la crisis.
La visita de Vance se produjo en un momento crítico, en el que las dos naciones se acercaban peligrosamente a una guerra total. El vicepresidente, conocido por sus opiniones moderadas en materia de política exterior, había criticado abiertamente el conflicto, argumentando que la acción militar sólo conduciría a una mayor inestabilidad y pérdida de vidas. Pero a medida que la situación se deterioró, se sintió obligado a intervenir, utilizando su capital político y sus habilidades de negociación en un intento por encontrar una solución pacífica.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Fuente: The New York Times


