El cambio de la ciudad húngara genera esperanzas de caída de Orban

En lo que alguna vez fue un bastión leal, las mareas políticas cambiantes sugieren un futuro incierto para el primer ministro de Hungría, que lleva mucho tiempo en el poder. ¿Puede el cambio de rumbo de esta ciudad indicar la desaparición electoral de Orban?
Ubicada a orillas del lago Balatón, la pintoresca ciudad de Keszthely fue en su día un bastión de apoyo para el primer ministro húngaro Viktor Orban y su partido Fidesz. Pero mientras el país se prepara para las elecciones nacionales de este domingo, el panorama político en este otrora bastión leal ha experimentado un cambio dramático, ofreciendo un rayo de esperanza para los oponentes de Orban.
Al frente del partido de oposición Tisza en Keszthely está Peter Magyar, una figura carismática cuyos gritos de guerra han resonado entre los residentes de la ciudad. "La gente está cansada de la misma retórica de siempre y de las promesas incumplidas", dijo Magyar a los periodistas en un reciente acto de campaña. "Quieren un cambio real y están dispuestos a darnos una oportunidad".
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}En toda Hungría, el ambiente político se ha agriado, y muchos votantes expresan su frustración por las tendencias autoritarias, el amiguismo y el mal manejo percibido de Orban de la pandemia de COVID-19. En Keszthely, el descontento es palpable, mientras los residentes se enfrentan a las consecuencias económicas de la crisis y a la sensación de que sus voces han sido marginadas.
"Orban está cada vez más desconectado de las preocupaciones de los húngaros comunes y corrientes", afirmó Zsofia Horvath, residente local y propietaria de una pequeña empresa. "Estamos buscando un líder que anteponga las necesidades de la gente, no su propia agenda política".
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}El cambio en el panorama político de Keszthely se refleja en los datos de las encuestas en toda Hungría, lo que sugiere una carrera reñida entre el partido Fidesz de Orban y una coalición de oposición unida. Si bien Fidesz mantiene una estrecha ventaja, la perspectiva de una derrota para el primer ministro en el poder ha encendido una sensación de optimismo cauteloso entre sus críticos.
"Si Keszthely sirve de indicación, el control del poder de Orban puede estar disminuyendo", dijo Andras Biro-Nagy, analista político del Centro de Análisis de Políticas Europeas. "La oposición ha aprovechado un profundo pozo de descontento y lo está capitalizando de maneras que podrían resultar decisivas el día de las elecciones".
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Para Magyar y sus aliados, la tarea que les espera es desalentadora, pero no se inmutan. "No estamos luchando sólo por una victoria política", dijo Magyar. "Estamos luchando por el alma de nuestro país, por una Hungría que funcione para todos, no sólo para unos pocos privilegiados. Y si Keszthely nos sirve de guía, quizá lo consigamos".
Fuente: The New York Times


