Juez de la CPI se defiende de las sanciones de Estados Unidos y se ve obligado a vivir sin servicios básicos
Una jueza de la Corte Penal Internacional revela cómo las sanciones estadounidenses la han despojado de servicios financieros y digitales básicos, destacando la naturaleza controvertida de estas medidas punitivas.
Una jueza de la Corte Penal Internacional (CPI) se pronuncia en contra de las sanciones que le impuso la administración Trump, alegando que la han dejado sin acceso a servicios financieros y digitales básicos. Fatou Bensouda, exfiscal de la CPI, dice que las sanciones estadounidenses han afectado gravemente su capacidad para llevar una vida normal, incluso se le ha negado el acceso a sus cuentas bancarias e incluso a sus cuentas de Google.
Bensouda, quien fue fiscal jefe de la CPI de 2012 a 2021, ha criticado abiertamente la decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer sanciones a ella y a otro funcionario de la CPI en respuesta a su investigación sobre presuntos crímenes de guerra cometidos por las fuerzas estadounidenses en Afganistán. En una contundente declaración, Bensouda describió cómo estas sanciones han trastornado su vida, obligándola a vivir "sin una tarjeta de crédito, sin una cuenta bancaria, sin una cuenta de Google".
Las sanciones, que se implementaron en septiembre de 2020, han aislado efectivamente a Bensouda y su colega, Phakiso Mochochoko, del sistema financiero global. Esto les ha hecho casi imposible llevar a cabo sus tareas rutinarias y actividades personales, como reservar viajes, realizar compras o incluso acceder a sus propias cuentas de correo electrónico.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Bensouda ha condenado las sanciones estadounidenses como una medida punitiva diseñada para socavar la independencia y autoridad de la CPI. Sostiene que las sanciones son un ataque directo al estado de derecho y al sistema de justicia internacional, ya que se utilizan para atacar a funcionarios simplemente por cumplir con sus responsabilidades judiciales.
El gobierno de Estados Unidos ha defendido las sanciones, alegando que la investigación de la CPI sobre presuntos crímenes de guerra estadounidenses en Afganistán es injustificada y una extralimitación de la jurisdicción de la corte. Sin embargo, Bensouda y otros partidarios de la CPI han rechazado firmemente este argumento, insistiendo en que la corte tiene un mandato legítimo para investigar posibles violaciones del derecho internacional, independientemente de la nacionalidad del acusado.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}La disputa sobre las sanciones estadounidenses ha tensado aún más la ya tensa relación entre la CPI y el gobierno estadounidense. La administración Biden ha mantenido las sanciones, lo que indica que seguirá adoptando una línea dura contra las actividades del tribunal, en particular aquellas que tienen como objetivo al personal estadounidense.
A medida que continúa el enfrentamiento, el caso de Bensouda resalta el debate más amplio sobre el papel de las instituciones internacionales, la soberanía nacional y la búsqueda de justicia a escala global. El resultado de esta disputa podría tener implicaciones de largo alcance para el futuro de la CPI y su capacidad para cumplir su misión de responsabilizar a todas las partes por los crímenes más graves según el derecho internacional.
Fuente: Al Jazeera


