India lanza un censo digital, lo que genera preocupaciones sobre la privacidad

El primer censo digital de la India está generando temores de vigilancia gubernamental y uso político indebido de datos personales, mientras la democracia más grande del mundo recopila cantidades sin precedentes de información ciudadana.
El cambio de India hacia un censo totalmente digital ha generado preocupaciones generalizadas sobre el posible uso indebido de datos personales y la vigilancia gubernamental. El país más poblado del mundo se ha embarcado en el ejercicio de censo más grande de la historia, desplegando millones de encuestadores para recopilar información sobre sus 1.300 millones de ciudadanos.
Por primera vez, el censo permitirá a los indios autoinformar sus propios datos, lo que genera temores de que el gobierno pueda utilizar la información para manipulación política y propaganda dirigida. Los críticos argumentan que la falta de salvaguardias de privacidad y la enorme escala de la recopilación de datos hacen que el censo digital sea propicio para el abuso.
El gobierno indio insiste en que la digitalización del censo es una modernización necesaria, que permite una recopilación de datos más precisa y eficiente. Sin embargo, muchos grupos de libertades civiles y partidos de oposición han expresado su preocupación de que el nuevo sistema pueda usarse para reforzar el control del poder por parte del partido gobernante.
Históricamente, el censo decenal de la India ha sido una herramienta crucial para que el gobierno comprenda los cambios demográficos del país y planifique la asignación de recursos en consecuencia. Pero el cambio a una plataforma digital ha planteado dudas sobre la seguridad y el uso de la información recopilada.
Los datos del censo podrían cotejarse con otras bases de datos gubernamentales, como el sistema de identificación biométrica Aadhaar, lo que podría permitir la creación de perfiles detallados de ciudadanos individuales. Esto ha generado temores de que la información pueda usarse para vigilancia selectiva, supresión de votantes o incluso la marginación de comunidades minoritarias.
En medio de estas preocupaciones, el gobierno indio ha tratado de asegurar al público que los datos del censo se mantendrán seguros y se utilizarán únicamente con fines estadísticos. Sin embargo, la falta de una ley integral de protección de datos en la India ha hecho poco para disipar los temores de los defensores de la privacidad.
A medida que India avanza con su censo digital, el debate sobre el equilibrio entre el progreso tecnológico y los derechos de privacidad individuales seguramente se intensificará. El resultado de este debate tendrá implicaciones de gran alcance no solo para los ciudadanos del país sino también para el futuro de la gobernanza digital en la democracia más grande del mundo.
Fuente: Deutsche Welle


