Las perspectivas económicas de la India se rebajan en medio de las crisis petroleras mundiales

Moody's recorta el pronóstico de crecimiento de la India al 6%, ya que el conflicto entre Irán y Estados Unidos afecta el suministro energético mundial y pesa sobre la potencia económica del sur de Asia.
Las perspectivas de crecimiento económico de la India se han rebajado en medio de las consecuencias de las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán. Moody's, la destacada agencia de calificación crediticia, ha revisado su pronóstico para el crecimiento del PIB de India en 2020 del 6,6% al 6%, citando el impacto del conflicto Irán-Estados Unidos en el suministro mundial de energía y sus consecuencias para la economía India.
La crisis de Irán ha sacudido los mercados mundiales del petróleo, provocando un aumento de los precios del crudo. Como uno de los mayores importadores de petróleo del mundo, India es particularmente vulnerable a este tipo de shocks energéticos, que pueden frenar su impulso de crecimiento. Los analistas de Moody's creen que la situación de Irán pesará sobre el desempeño económico de India durante el próximo año, y es probable que la expansión del PIB del país llegue al 6%, por debajo del pronóstico anterior del 6,6%.
La economía India ha estado lidiando con una desaceleración en los últimos trimestres, con un crecimiento que cayó a un mínimo de seis años del 4,5 % en el período de julio a septiembre de 2019. La crisis de Irán se suma a una combinación de desafíos existentes, incluida una crisis crediticia en el sector financiero, una demanda de consumo lenta y una disminución de la inversión.
Moody's espera que el conflicto Irán tenga un efecto en cascada en la economía India, perjudicando el sentimiento de los consumidores y las empresas, y potencialmente provocando un retroceso en la actividad inversionista. La agencia de calificación también anticipa que la situación de Irán ejercerá presión sobre la posición fiscal del gobierno indio, ya que puede verse obligado a tomar medidas para amortiguar el impacto en la economía nacional.
Si bien la crisis de Irán es la preocupación inmediata, India enfrenta una serie de otros obstáculos económicos en contra, incluidas las tensiones comerciales en curso entre Estados Unidos y China, que han perturbado las cadenas de suministro globales y han pesado sobre las exportaciones. El gobierno indio ha tomado medidas para reactivar la economía, como recortes en las tasas impositivas corporativas y una recapitalización de los bancos del sector público, pero el impacto de estas medidas aún está por verse.
Mientras India navega por estas turbulentas aguas económicas, la crisis de Irán añade otra capa de incertidumbre a sus perspectivas de crecimiento. Los responsables políticos de Nueva Delhi deberán seguir de cerca la situación y estar preparados para tomar medidas rápidas y decisivas para mitigar el impacto en la economía India.
Fuente: Deutsche Welle


