La crisis de Irán devasta la industria cerámica de la India

El centro cerámico de Morbi, en Gujarat, se enfrenta a un grave colapso económico a medida que la escasez de combustible y las tensiones geopolíticas provocan despidos masivos y revierten la migración entre los trabajadores.
La industria cerámica de Morbi, tradicionalmente uno de los centros manufactureros más vibrantes de la India, está experimentando una crisis sin precedentes a medida que las tensiones geopolíticas en Medio Oriente repercuten en las cadenas de suministro globales. Ubicado en el distrito Morbi de Gujarat, este histórico centro de fabricación de cerámica se ha ganado el reconocimiento internacional por producir azulejos y cerámica de alta calidad que abastecen a los mercados de Asia, África y más allá. Sin embargo, el conflicto actual en Irán ha creado una tormenta perfecta de desafíos económicos que amenazan con desmantelar décadas de progreso industrial en la región.
El principal catalizador de este colapso industrial proviene de las interrupciones en el suministro de combustible directamente relacionadas con los impactos de la guerra de Irán en los mercados energéticos mundiales. A medida que aumentan las tensiones internacionales en Medio Oriente, los precios del petróleo han aumentado dramáticamente, encareciendo sustancialmente la energía para las operaciones de fabricación. Para industrias que consumen mucha energía, como la producción de cerámica, que requiere hornos de alta temperatura y equipos de procesamiento sofisticados, estos elevados costos de combustible representan una amenaza existencial para la rentabilidad y la viabilidad operativa.
Los propietarios de fábricas en Morbi informan que los costos de producción se han vuelto económicamente insostenibles a los precios actuales del mercado. La industria cerámica depende en gran medida del gas natural y la electricidad para calentar los hornos a temperaturas superiores a los 1.200 grados Celsius, un proceso esencial para crear baldosas y productos cerámicos duraderos y de alta calidad. Cuando los costos del combustible se duplican o triplican debido a perturbaciones geopolíticas, los fabricantes enfrentan una elección imposible entre aceptar pérdidas devastadoras o cerrar las operaciones por completo.
Fuente: Al Jazeera


