El poder judicial de Irán intensifica la represión contra los agentes extranjeros

El poder judicial de Irán intensifica la campaña contra los agentes extranjeros acusados, citando amenazas a la seguridad nacional a medida que se aceleran las ejecuciones y las incautaciones de activos.
El sistema judicial de Irán ha anunciado una campaña integral dirigida a personas acusadas de trabajar como agentes extranjeros, lo que marca una intensificación de los esfuerzos contra lo que las autoridades caracterizan como amenazas a la seguridad nacional. El poder judicial iraní ha prometido acciones rápidas y decisivas contra quienes afirma que son agentes de naciones enemigas, enfatizando que tales procesamientos son esenciales para proteger la soberanía y la integridad territorial del país. Estas declaraciones se producen en medio de informes de aumento de ejecuciones y confiscación de activos generalizada que afecta a numerosas personas y sus familias en todo el país.
Altos funcionarios judiciales han enmarcado sus acciones como medidas necesarias para combatir lo que describen como interferencia extranjera en los asuntos internos de Irán. La represión abarca una amplia gama de supuestas actividades, desde espionaje y recopilación de inteligencia hasta coordinación con adversarios internacionales contra la República Islámica. Los funcionarios argumentan que fortalecer la supervisión y el enjuiciamiento de tales casos representa una responsabilidad fundamental del Estado, particularmente teniendo en cuenta lo que ven como una continua presión externa e intentos de desestabilización dirigidos a Irán.
Las ejecuciones llevadas a cabo en los últimos meses han atraído la atención internacional y las críticas de organizaciones de derechos humanos, que expresan serias preocupaciones sobre el debido proceso, las garantías de un juicio justo y la posibilidad de confesiones forzadas. Las familias de los acusados han informado de un acceso limitado a representación legal y de información restringida sobre los cargos contra sus familiares, lo que plantea dudas adicionales sobre la transparencia y la equidad de estos procedimientos. La postura agresiva del poder judicial indica un esfuerzo decidido para reprimir lo que los funcionarios consideran redes de oposición respaldadas por el extranjero que operan dentro de la sociedad iraní.
Fuente: Al Jazeera


