Irán promete venganza por el asesinato del jefe de seguridad Larijani

Irán promete tomar represalias tras el asesinato de Ali Larijani, un alto funcionario de seguridad nacional. Estados Unidos dice que bombardeó sitios de misiles iraníes en el Estrecho de Ormuz a medida que aumentan las tensiones.
El gobierno iraní ha prometido tomar represalias por el asesinato de Ali Larijani, el influyente jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Larijani, una figura poderosa del aparato de seguridad del país, murió en un ataque dirigido que Teherán atribuyó a Estados Unidos.
En respuesta, el ejército estadounidense reconoció haber realizado ataques aéreos contra sitios de misiles iraníes reforzados a lo largo de la vía fluvial estratégica del Estrecho de Ormuz, agravando la ya volátil situación en la región.
El ataque a Larijani marca una escalada significativa en las tensiones actuales entre Irán y Estados Unidos, que han estado latentes desde la retirada de la administración Trump del acuerdo nuclear con Irán en 2018. Los funcionarios iraníes han prometido tomar represalias por el asesinato, lo que genera temores de un mayor conflicto en el Medio Oriente.
"El asesinato de Ali Larijani no quedará sin respuesta", advirtió el presidente iraní Ebrahim Raisi. "La República Islámica de Irán responderá a este acto terrorista en el momento y lugar que elija."
Larijani, ex presidente parlamentario y veterano del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, fue una figura clave en la toma de decisiones de seguridad nacional del país. Su muerte se considera un duro golpe para el liderazgo de Irán, y el gobierno se ha comprometido a localizar y castigar a los responsables.
El ataque estadounidense a sitios de misiles iraníes en el Estrecho de Ormuz fue confirmado por el Pentágono, que dijo que la acción se tomó en respuesta a lo que describió como una "amenaza creíble" a los intereses estadounidenses y aliados en la región.
El Estrecho de Ormuz, una estrecha vía fluvial por la que pasa una parte significativa de los suministros de petróleo del mundo, ha sido un punto álgido en las tensiones actuales entre Irán y Occidente. Estados Unidos ha advertido previamente que no tolerará ninguna interrupción del libre flujo del comercio a través del crucial cuello de botella marítimo.
A medida que la situación continúa desarrollándose, los analistas advierten que el asesinato de Larijani y los ataques de represalia podrían intensificar aún más el conflicto y conducir a un peligroso ciclo de violencia en la región. Ambas partes han manifestado su voluntad de intensificar la confrontación, planteando el espectro de una conflagración regional más amplia.
Fuente: Deutsche Welle


