La crisis petrolera de Irán se profundiza a medida que las sanciones de Estados Unidos reducen el almacenamiento

El bloqueo estadounidense amenaza al sector petrolero de Irán con una crisis de capacidad de almacenamiento en la isla de Kharg. La presión económica aumenta a medida que las sanciones afectan más profundamente a la industria petrolera de Irán.
La industria petrolera de Irán enfrenta desafíos sin precedentes a medida que las sanciones y bloqueos marítimos de Estados Unidos crean una tormenta perfecta de presión económica sobre una de las naciones productoras de petróleo más grandes del mundo. La situación se ha vuelto cada vez más grave, y funcionarios iraníes y analistas internacionales advierten que la capacidad del país para almacenar y exportar petróleo crudo se está acercando a límites críticos. Las instalaciones de almacenamiento en la isla Kharg, históricamente una de las terminales de exportación de petróleo más importantes del mundo, se están congestionando peligrosamente a medida que las restricciones de envío internacional impiden el flujo normal de crudo iraní a los mercados globales.
El bloqueo estadounidense al transporte marítimo iraní representa una de las campañas de aislamiento económico más completas dirigidas a un importante productor de petróleo en las últimas décadas. Las sanciones estadounidenses han cortado efectivamente el acceso de Irán a las rutas marítimas internacionales y a los mercados de seguros, haciendo prácticamente imposible que los petroleros iraníes transporten petróleo de manera segura a través de rutas marítimas tradicionales. Esta pesadilla logística ha creado un problema inmediato: Irán continúa produciendo petróleo en volúmenes relativamente altos, pero no puede trasladar ese petróleo a compradores internacionales al ritmo que lo hacía antes. El cuello de botella resultante ha obligado a las autoridades iraníes a lidiar con una crisis de almacenamiento que amenaza la viabilidad a largo plazo de sus operaciones petroleras.
La isla Kharg, ubicada en el Golfo Pérsico y que ha servido como principal terminal de exportación de petróleo crudo de Irán durante décadas, personifica los desafíos que enfrenta la industria petrolera del país bajo sanciones. Los tanques de almacenamiento de la isla, que tradicionalmente han servido como punto intermediario crucial entre los campos petroleros iraníes y los mercados globales, ahora están operando cerca de su capacidad máxima. Ingenieros y funcionarios gubernamentales iraníes han expresado serias preocupaciones sobre la integridad estructural de estas antiguas instalaciones de almacenamiento si permanecen con exceso de capacidad durante períodos prolongados. La infraestructura de la isla, construida hace décadas, nunca fue diseñada para soportar períodos prolongados de almacenamiento máximo sin exportaciones regulares para aliviar la presión sobre el sistema.
Fuente: The New York Times


