Irán es un objetivo poco probable para un cambio de régimen como Venezuela, advierten expertos

Los expertos dicen que Estados Unidos tendrá dificultades para replicar su estrategia de "captura del régimen" en Irán, que tiene una animosidad profundamente arraigada hacia Occidente, a diferencia de Venezuela.
Si bien Estados Unidos puede haber orquestado con éxito un cambio de régimen en Venezuela, los expertos advierten que intentar repetir una estrategia similar en Irán probablemente resulte mucho más desafiante. A diferencia de su homólogo sudamericano, la antipatía profundamente arraigada de Irán hacia Occidente lo convierte en un objetivo mucho menos susceptible a la influencia e intervención de Estados Unidos.
La comparación entre las dos naciones se ha establecido debido a acontecimientos recientes, y los intentos de la administración Trump de ejercer presión sobre Irán reflejan sus exitosos esfuerzos por derrocar al líder venezolano. Sin embargo, los analistas advierten que las realidades geopolíticas e históricas de los dos países son muy diferentes, lo que convierte a Irán en un hueso mucho más difícil de romper.
"Irán no es Venezuela", dijo el experto en Oriente Medio Dr. Aisha Malik. "El pueblo iraní tiene una larga historia de resistencia a la interferencia extranjera, que se remonta al golpe de estado de 1953 respaldado por la CIA que derrocó a su líder democráticamente elegido. Esto ha creado una desconfianza y un resentimiento profundamente arraigados hacia Estados Unidos que simplemente no existe en Venezuela".
A diferencia de Venezuela, que había sido vista como un aliado estadounidense en el pasado, Irán ha mantenido una postura firmemente antioccidental desde la Revolución Islámica de 1979. Esta división ideológica, junto con la ubicación estratégica y la influencia regional de Irán, lo convierte en un objetivo mucho más formidable para las ambiciones de cambio de régimen de la administración Trump.
"Venezuela estaba relativamente aislada, tanto geopolítica como económicamente, cuando Estados Unidos tomó medidas para deponer a Maduro", explicó el analista de política exterior James Everett. "Irán, por otro lado, tiene profundos vínculos con Rusia y China, así como un sólido aparato militar y de inteligencia interno. Cualquier intento de destituir por la fuerza a los líderes iraníes se encontraría con una resistencia mucho más sólida y organizada".
Además, el público iraní ha mostrado su voluntad de apoyar a su gobierno frente a amenazas externas, como lo demuestran las protestas masivas que siguieron al asesinato del general Soleimani por parte de Estados Unidos en 2020. Esta unidad, combinada con la profundidad estratégica de Irán y capacidades defensivas, lo convierte en un objetivo poco probable para una estrategia exitosa de 'captura del régimen'.
Si bien la administración Trump puede continuar aplicando presión económica y diplomática sobre Irán, los expertos creen que replicar el modelo venezolano en la nación del Medio Oriente es una tarea difícil. Las diferencias históricas, geopolíticas e ideológicas entre los dos países hacen de Irán un adversario mucho más formidable y resistente al que enfrentar Estados Unidos.


