Irán promete defender el estrecho de Ormuz y amenaza con atacar los barcos que pasan

El asesor del IRGC de Irán advierte que el Estrecho de Ormuz está "cerrado" y que cualquier barco que intente atravesarlo será atacado, lo que aumentará las tensiones en la vía fluvial estratégicamente vital.
Irán ha reiterado su postura de que el Estrecho de Ormuz está cerrado y ha amenazado con atacar cualquier barco que intente pasar por la estratégica vía fluvial. Ebrahim Jabari, alto asesor del comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), hizo la provocadora declaración, aumentando aún más las tensiones en la región.
Los comentarios de Jabari se producen en medio de crecientes preocupaciones sobre la seguridad del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento global crucial para los envíos de petróleo. Irán ha afirmado durante mucho tiempo su control sobre el estrecho y ha amenazado con bloquear o interrumpir el transporte marítimo en caso de conflicto.
El Estrecho de Ormuz es una vía fluvial estrecha que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Océano Índico. Es una ruta crítica para el comercio mundial de petróleo y gas, ya que se estima que una quinta parte del suministro mundial de petróleo pasa por el estrecho.
La declaración de Jabari refleja los continuos esfuerzos de Irán para afirmar su dominio y control regional sobre la vía fluvial de importancia estratégica. La amenaza de ataques a los barcos que pasan es un claro intento de intimidar y disuadir a cualquier barco extranjero de intentar cruzar el estrecho.
Las crecientes tensiones en el Estrecho de Ormuz se producen en un momento de tensiones geopolíticas en curso entre Irán y Estados Unidos, así como otras potencias regionales. El potencial de conflicto o error de cálculo en la región sigue siendo alto, y las últimas amenazas de Irán sólo sirven para aumentar aún más los riesgos.
Los analistas advierten que cualquier interrupción del transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz podría tener importantes consecuencias económicas globales, ya que la vía fluvial es un punto crítico para el suministro de energía mundial. La voluntad de Irán de utilizar la fuerza para defender su supuesto control sobre el estrecho es una importante fuente de preocupación para la comunidad internacional.
Mientras las tensiones continúan aumentando en la región, la comunidad internacional seguirá de cerca la situación en el Estrecho de Ormuz, con un ojo puesto en las acciones de Irán y el potencial de una mayor escalada. Hay mucho en juego y las consecuencias de cualquier paso en falso o error de cálculo podrían ser graves.
Fuente: Al Jazeera


