La guerra de Irán genera temores de una escasez mundial de alimentos: se avecina una crisis de fertilizantes

A medida que aumentan las tensiones con Irán, los expertos advierten que el conflicto podría interrumpir el suministro vital de fertilizantes, desencadenando una crisis alimentaria mundial que va más allá de la simple escasez de energía.
El conflicto que se está gestando con Irán tiene el potencial de desencadenar una crisis alimentaria mundial que va mucho más allá de la simple escasez de energía, advierten los expertos. El meollo del problema es la escasez crítica de fertilizantes, que son esenciales para mantener la productividad agrícola en todo el mundo.
Irán es un importante productor y exportador de gas natural, un ingrediente clave en muchos fertilizantes comerciales. Ante la amenaza de sanciones y posibles acciones militares, las perturbaciones en el sector energético de Irán podrían tener efectos devastadores en el suministro mundial de alimentos.
"Ya estamos viendo los precios de los fertilizantes subir a niveles récord", dice la economista agrícola Dra. Sarah Taber. "Si la producción de gas de Irán se ve obstaculizada, se creará una escasez que afectará a los agricultores desde el Medio Oeste de Estados Unidos hasta el África subsahariana".
Los fertilizantes que contienen nitrógeno, fósforo y potasio son esenciales para aumentar el rendimiento de los cultivos y mantener la fertilidad del suelo. Sin un acceso adecuado a estos nutrientes, la producción agrícola podría caer en picado, lo que provocaría escasez de alimentos, aumentos de precios y posibles disturbios en regiones vulnerables.
"Esto no es sólo una crisis energética: es una crisis de seguridad alimentaria en toda regla en ciernes", advierte Taber. "Los responsables de la formulación de políticas deben reconocer la naturaleza interconectada de estos problemas y tomar medidas proactivas para mitigar sus consecuencias".
Las estrategias podrían incluir acelerar la producción de fertilizantes alternativos, acumular reservas y explorar formas de hacer que la agricultura sea más resiliente y menos dependiente de insumos importados. Pero como el tiempo se acaba, la ventana para evitar una catástrofe global puede estar cerrándose rápidamente.
"Nos enfrentamos a una tormenta perfecta de factores que podrían devastar el suministro de alimentos en todo el mundo", concluye Taber. "La situación en Irán es la chispa, pero la chispa se ha estado acumulando durante años. Los líderes mundiales deben actuar ahora antes de que sea demasiado tarde".
Fuente: Al Jazeera


