Los iraníes escapan a la naturaleza durante las celebraciones del Año Nuevo persa

Mientras los iraníes celebraban el final del Nowruz, el festival persa del año nuevo de 13 días, muchos buscaron consuelo en la naturaleza para escapar de la realidad del conflicto en curso.
Mientras los iraníes celebraban el final del Nowruz, el festival persa del año nuevo de 13 días, muchos buscaron consuelo en la naturaleza para escapar de la realidad del conflicto en curso. El jueves, la gente se reunió en Teherán para conmemorar Sizdah Bedar, el último día de las festividades de Nowruz, que tradicionalmente implican pasar tiempo al aire libre.
La tradición anual de celebrar la llegada de la primavera y el año nuevo ha adquirido mayor importancia en los últimos meses, a medida que los iraníes se enfrentan a la agitación económica y social causada por las protestas a nivel nacional, así como a la continua participación del país en conflictos regionales. Para muchos, la oportunidad de disfrutar del aire libre y conectarse con la naturaleza les proporcionó un respiro muy necesario de los desafíos diarios que enfrentan.
"Esta es una oportunidad para que nos olvidemos de nuestros problemas, aunque sea por un día", dijo Amir Hossein, un residente de Teherán de 32 años. "Estar al aire libre, rodeado de vegetación y familia, es un recordatorio de que todavía se pueden encontrar belleza y alegría, incluso en medio de toda la agitación".
La celebración de Sizdah Bedar generalmente implica hacer un picnic, jugar y deshacerse del Sabzeh, los brotes verdes que se cultivan durante Nowruz como símbolo de renovación. Este año, sin embargo, las festividades adquirieron un tono más contemplativo, y muchos iraníes aprovecharon el día para reflexionar sobre los desafíos que enfrenta su país.
"Sin duda ha sido un año difícil", dijo Maryam Azadi, una joven de 28 años que viajó con su familia a un parque en el norte de Teherán. "Pero esta es una oportunidad para que nos unamos, disfrutemos de la belleza de la naturaleza y recordemos que incluso en los tiempos más oscuros, todavía hay esperanza".
Mientras los iraníes se despedían del Nowruz y del nuevo año, muchos expresaron una sensación renovada de optimismo y determinación de afrontar los desafíos que se avecinan con resiliencia y unidad. Dijeron que las celebraciones de Sizdah Bedar sirvieron como un poderoso recordatorio de la fuerza duradera del espíritu iraní, incluso frente a la adversidad.
Fuente: The New York Times

