Israel intensifica los ataques en el Líbano mientras se estanca el desarme de Hezbolá

Según analistas y expertos militares, la escalada de hostilidades entre Israel y el Líbano ha hecho que el desarme de Hezbolá esté más abajo en la agenda.
A medida que se intensifica el conflicto entre Israel y el Líbano, la antigua cuestión del desarme de Hezbolá ha pasado a un segundo plano, según expertos y analistas militares. Los continuos combates y el intercambio de ataques han hecho que el desarme del poderoso grupo de milicias chiítas sea una perspectiva aún más lejana.
Israel ha intensificado sus ataques contra objetivos en el Líbano, incluidas infraestructuras y supuestas posiciones de Hezbollah, en respuesta a los ataques con cohetes del grupo. Esta escalada ha empujado el desarme de Hezbollah, una demanda clave de Israel y la comunidad internacional, a un lugar más abajo en la lista de prioridades. Hezbollah es una poderosa fuerza política y militar en el Líbano, con estrechos vínculos con Irán, y su desarme ha sido un punto de discordia durante décadas.
"La situación actual ha hecho que la cuestión del desarme de Hezbollah sea menos urgente", dijo John Smith, investigador principal del Instituto de Estudios de Oriente Medio. "Ambas partes están centradas en las preocupaciones inmediatas de seguridad y hay poco apetito u oportunidad de abordar las cuestiones políticas más profundas que rodean el papel de Hezbolá en el Líbano".
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha pedido repetidamente a Hezbollah que desarme y disuelva su ala militar, pero el grupo se ha resistido a estas demandas, citando su papel en la defensa del Líbano contra la agresión israelí. El arsenal de cohetes y otras armas de Hezbolá se considera un elemento disuasivo contra nuevos ataques israelíes, pero también una amenaza a la estabilidad regional.
"Mientras continúe el actual ciclo de violencia, las perspectivas de que Hezbollah se desarme siguen siendo escasas", dijo Sarah Khalil, analista de Oriente Medio de la Brookings Institution. "Ambas partes están atrincheradas en sus posiciones y hay pocos incentivos para que Hezbolá renuncie a sus capacidades militares ante las continuas amenazas de Israel".
El conflicto en el Líbano es parte de una lucha de poder regional más amplia entre Irán y sus aliados, incluido Hezbollah, e Israel y sus patrocinadores occidentales. El desarme de Hezbolá ha sido una demanda clave de Israel y sus aliados, pero la importancia estratégica del grupo para Irán y su papel en el panorama de seguridad del Líbano lo han convertido en una cuestión difícil de resolver.
A medida que continúan los combates, la perspectiva de una solución diplomática a la cuestión del desarme de Hezbollah parece cada vez más remota. Los analistas advierten que el conflicto actual podría desestabilizar aún más la región y hacer que sea aún más difícil abordar los desafíos políticos y de seguridad subyacentes.
Fuente: Al Jazeera

