La ley de pena de muerte de Israel es una señal de apartheid; la UE debe actuar
La UE debe abordar los abusos contra los derechos humanos de Israel, incluida la ley de pena de muerte contra los palestinos, y tratarlo como un Estado de apartheid, sostiene Pernando Barrena.
La reciente aprobación por parte de Israel de una ley que permite la pena de muerte para los palestinos es una escalada preocupante que se suma a la abrumadora evidencia de las políticas de apartheid contra el pueblo palestino. La Unión Europea, que durante mucho tiempo ha mantenido estrechos vínculos con Israel, debe ahora tener en cuenta esta realidad y tomar medidas concretas para responsabilizar a Israel por su discriminación sistemática y violaciones de derechos humanos.
Pernando Barrena, miembro del Parlamento Europeo, sostiene que la ley de Israel pena de muerte es sólo la última de una larga serie de acciones que demuestran su trato de apartheid hacia los palestinos. Desde la confiscación de tierras y los asentamientos ilegales hasta la opresión de la libre circulación y las libertades civiles básicas, Israel ha establecido un sistema de segregación racial institucionalizada que refleja el antiguo régimen de apartheid en Sudáfrica.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Barrena afirma que la UE ya no puede ignorar estas realidades y debe tomar medidas significativas para distanciarse de las políticas de apartheid de Israel. Esto incluye reconsiderar los acuerdos comerciales, las relaciones diplomáticas y la cooperación militar, todo lo cual actualmente proporciona a Israel apoyo económico y político que le permite seguir sometiendo al pueblo palestino.
La ley de pena de muerte, que se aplicaría sólo a los palestinos y no a los ciudadanos israelíes, es un ejemplo particularmente atroz de las prácticas discriminatorias de Israel. Al consagrar la pena capital en la ley, Israel está enviando un mensaje claro de que las vidas de los palestinos valen menos que las de los israelíes. Se trata de una violación fundamental de las normas internacionales de derechos humanos que la UE debe condenar en los términos más enérgicos posibles.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Barrena sostiene que la continua aceptación de Israel por parte de la UE, a pesar de sus políticas de apartheid, convierte al bloque en cómplice de estos abusos de derechos humanos. Al mantener estrechos vínculos y proporcionar apoyo económico y político, la UE está permitiendo efectivamente la opresión del pueblo palestino por parte de Israel. Es hora de que la UE adopte una postura y reevalúe su relación con Israel, priorizando los derechos humanos y el derecho internacional por encima de los intereses políticos y económicos.
La aprobación de la ley de pena de muerte para los palestinos es una escalada grave e inaceptable de las políticas de apartheid de Israel. La UE debe ahora enfrentar esta realidad y tomar medidas significativas para responsabilizar a Israel, o correr el riesgo de ser cómplice de la continua opresión y subyugación del pueblo palestino.
Fuente: Al Jazeera


