Jack Hughes brilla cuando EE. UU. logra un espectacular oro olímpico en hockey

El pívot Jack Hughes pierde los dientes y luego anota el gol decisivo en tiempo extra para llevar al equipo de hockey masculino de EE. UU., que no era favorito, a una impresionante victoria por la medalla de oro olímpica sobre Canadá.
Jack Hughes, el pívot de 20 años del equipo de hockey masculino de Estados Unidos, grabó su nombre en la historia olímpica con un espectacular ganador en tiempo extra que aseguró la primera medalla de oro del país en el evento desde el Milagro sobre hielo en 1980.
En la emocionante final, disputada en Milán, Italia, el equipo estadounidense, que no era favorito, se recuperó de un déficit inicial para sorprender a sus rivales canadienses, que habían sido los grandes favoritos para ganar el oro. El gol de la victoria de Hughes se produjo después de que ya había perdido varios dientes en una colisión durante el partido, lo que subraya su determinación y coraje.

"Es un animal", dijo uno de los compañeros de Hughes después del partido. "Perder los dientes y luego volver y marcar el gol del ganador: eso es cosa de leyendas".
La victoria marcó el primer oro en hockey masculino para Estados Unidos desde el famoso triunfo del "Milagro sobre hielo" en los Juegos Olímpicos de Lake Placid en 1980, cuando un equipo de jugadores universitarios estadounidenses derrotó a la poderosa Unión Soviética. El triunfo de este año no fue menos improbable, ya que el equipo canadiense estaba repleto de superestrellas de la NHL.

"Esto es un sueño hecho realidad", dijo Jack Hughes, todavía sangrando por la boca tras sus heroicos esfuerzos. "Poder traer a casa el oro para nuestro país después de 46 años es increíble".
La dramática final fue la culminación apropiada para un torneo que ya había visto muchas sorpresas. Los estadounidenses, liderados por el entrenador en jefe Mike Babcock, habían recorrido un camino desafiante para llegar al juego por la medalla de oro, derrotando a potencias tradicionales como Rusia y Suecia en el camino.
Al final, fue la pura fuerza de voluntad y determinación de Jack Hughes lo que marcó la diferencia. Después de perder los dientes en una colisión, el joven pívot se negó a defraudar a su equipo y luchó contra el dolor para anotar el gol de la victoria en tiempo extra y asegurar una famosa victoria para Estados Unidos.
"Este es un momento que nunca olvidaré", dijo Hughes, radiante de orgullo. "Poder hacer esto por mi país, por mi equipo, es el sentimiento más grande del mundo".
Fuente: The Guardian


