Las reformas del servicio público laborista se quedan cortas, según un análisis

Un nuevo informe encuentra que el impulso de Keir Starmer para reformar los servicios públicos no está logrando sus objetivos, incluido el traslado del poder de Whitehall a las áreas locales.
El ambicioso esfuerzo laborista para reformar servicios públicos como el NHS, el sistema judicial y la atención social infantil no está a la altura de sus objetivos, según un nuevo análisis del Institute for Government.
El verano pasado, el gobierno esbozó tres principios clave para guiar sus reformas de los servicios públicos: hacer que estos servicios sean más accesibles y estén mejor equipados para apoyar a las personas. Sin embargo, el informe del IFG concluye que el gobierno no está en camino de cumplir estos objetivos, incluido su objetivo de traspasar el poder de Whitehall a las comunidades locales.

Keir Starmer, el líder laborista, ha hecho de la reforma del servicio público una parte central de su agenda política. Los planes del partido buscan descentralizar la toma de decisiones y dar más autonomía a las autoridades locales y los organismos regionales.
Pero el análisis del IFG sugiere que estas ambiciones aún no se han realizado plenamente. El informe afirma que los esfuerzos de reforma del gobierno hasta ahora no han logrado el deseado cambio de poder fuera de la burocracia central en Londres.
Uno de los objetivos clave del Partido Laborista es hacer que los servicios públicos respondan mejor a las necesidades y prioridades locales. Sin embargo, el IFG descubrió que Whitehall todavía mantiene un estricto control sobre la toma de decisiones y la asignación de recursos, lo que obstaculiza la capacidad del gobierno para empoderar verdaderamente a las comunidades.
El informe también plantea preocupaciones sobre la falta de objetivos claros y mensurables y de mecanismos de rendición de cuentas para seguir el progreso de las reformas del servicio público. Sin un seguimiento y una evaluación sólidos, resulta difícil evaluar si el gobierno está cumpliendo con sus objetivos declarados.
A medida que el gobierno continúa presionando para reformar los servicios públicos, el IFG insta a una mayor transparencia, una participación local más sólida y un enfoque más equilibrado que delega más poder y recursos a las partes interesadas a nivel regional y comunitario. Sólo entonces, sugiere el informe, podrá realmente tomar forma la ambiciosa agenda de reformas del Partido Laborista y cumplir sus promesas al público británico.
Fuente: The Guardian

