Orden histórica: Trump acelera la revisión de la terapia psicodélica

El expresidente Trump firma una orden ejecutiva para acelerar la revisión federal de psicodélicos como la ibogaína para posibles tratamientos médicos, con el apoyo del podcaster Joe Rogan.
En una medida sorprendente que ha captado la atención nacional, el expresidente Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva destinada a acelerar la revisión por parte del gobierno federal de compuestos psicodélicos para posibles usos terapéuticos. Junto a Trump en la ceremonia de firma estuvo el controvertido podcaster Joe Rogan, quien ha sido un firme defensor de las aplicaciones medicinales de los psicodélicos.
La orden, titulada "Ley de Aceleración de la Terapia Psicodélica", pide a varias agencias federales, incluidas la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y la Administración de Control de Drogas (DEA), que aceleren el proceso de evaluación y potencialmente reprogramación de sustancias psicodélicas, como la ibogaína, la psilocibina y la MDMA. Estos compuestos han mostrado resultados prometedores en ensayos clínicos para el tratamiento de afecciones como depresión, trastorno de estrés postraumático y adicción.
"Durante demasiado tiempo, el gobierno federal ha obstaculizado el acceso de los estadounidenses a terapias que podrían cambiar sus vidas", dijo Trump durante la ceremonia de firma. "Esta orden ayudará a eliminar la burocracia y la burocracia, permitiéndonos explorar todo el potencial de los psicodélicos en el tratamiento de problemas de salud mental y otras condiciones debilitantes".
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Rogan, que ha presentado numerosos episodios con expertos en el tema de los psicodélicos, elogió la medida como un "importante paso adelante" en el campo de la medicina alternativa y holística. "Estos compuestos tienen el poder de transformar vidas y me alegra ver que el gobierno adopta un enfoque más abierto", afirmó Rogan.
La orden ordena al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) que coordine una revisión entre agencias del panorama regulatorio y de investigación actual en torno a los psicodélicos. También exige el establecimiento de un grupo de trabajo especializado para identificar y abordar cualquier barrera al desarrollo y pruebas clínicas de estos compuestos.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Uno de los enfoques clave de la orden es la posible reprogramación de la ibogaína, un compuesto psicoactivo derivado de la corteza de la raíz de la planta de iboga, que se ha mostrado prometedor en el tratamiento de la adicción a opioides. Actualmente, la ibogaína está clasificada como una sustancia controlada de Lista I, la misma categoría que la heroína y el LSD, lo que ha limitado severamente su investigación médica y aplicación clínica.
La orden ejecutiva representa un cambio significativo en el enfoque del gobierno federal hacia los psicodélicos, que durante mucho tiempo han sido estigmatizados y sujetos a regulaciones estrictas. Los defensores de la medida creen que podría allanar el camino para una mayor aceptación e integración de estas sustancias en los protocolos principales de tratamiento de adicciones y salud mental.
{{IMAGE_PLACEHOLDER}}Sin embargo, la orden también ha enfrentado críticas de algunos que argumentan que podría conducir al uso prematuro o incontrolado de psicodélicos sin las salvaguardias y supervisión médica adecuadas. Los críticos también han expresado su preocupación por el potencial de abuso y la necesidad de ensayos clínicos rigurosos para garantizar la seguridad y eficacia de estos tratamientos.
Independientemente del debate, la Ley de Aceleración de la Terapia Psicodélica representa un hito importante en el esfuerzo continuo para explorar el potencial terapéutico de estos compuestos alguna vez estigmatizados. A medida que se desarrolle el proceso de revisión, el público y la comunidad médica observarán de cerca cómo este desarrollo da forma al futuro de la salud mental y el tratamiento de adicciones en los Estados Unidos.
Fuente: Al Jazeera


